ÚNICO sitio web oficial de la Santa Sede en el Exilio, de Su Santidad el Papa Alejandro IX, en Argentina.

domingo, 22 de febrero de 2015

SAGRADA CONGREGACIÓN 
PARA LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS


NORMAS COMPLEMENTARIAS
AL MOTU PROPRIO 
SANCTA DEI GENETRIX


Queridos hermanos en el Señor,
Como todos ustedes saben, el Santo Padre Alejandro IX ha luchado desde el ascenso al Trono de Pedro en el Exilio, defender a la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente de los ataques de los enemigos, tanto internos como externos. Los internos han sido perseguidos desde el momento en el que el Papa asumió, y tras sucesivas reformas y “ajustes”, los mismos han sido prácticamente exterminados.
Pero también tenemos a los enemigos externos. El Santo Padre se ha referido a ellos en varias oportunidades: son los que creen que es un mérito atacarnos, ponernos en ridículo, difamarnos y señalarnos. Ponen a los verdaderos sacerdotes como objeto de burla y sorna. Nos ridiculizan en sitios de Internet cada vez que pueden. Han usado a las redes sociales para esparcir todo tipo de falsedades y tratan de hacernos ver como tontos, payasos y embaucadores.
Desde hace ya algún tiempo, en virtud de estas situaciones, varios sacerdotes fueron instruídos a que las Misas fueran reservadas únicamente a los fieles, y aún a estos se les prohibió grabar o sacar fotografías de nuestras celebraciones litúrgicas, con el único fin de evitar que los infieles enemigos de la Iglesia las usaran para atacarnos.
Esta situación llevó a que el Santo Padre emitiera el día 21 de febrero del corriente año 2015 el Motu Proprio Sancta Dei Genetrix que prohíbe el ingreso de los no católicos a nuestros templos.
El Santo Padre solicitó a esta Sagrada Congregación la emisión de una normativa complementaria, la cual se expresa a continuación:

1. En tenor del Motu Proprio Sancta Dei Genetrix, todos los infieles tienen prohibido el ingreso a los templos, capillas, oratorios y centros de misas que son propiedad de la Iglesia Católica Apostólica Remanente.
2. Todos los  templos, capillas, oratorios y centros de misas que son propiedad de la Iglesia Católica Apostólica Remanente pasan a tener el carácter de “privados”.
3. Los centros de Misa que no pertenecen directamente a la Iglesia, pero que son administrados por nuestros sacerdotes, no pueden admitir infieles.
4. En caso de que se contraviniera el punto 3, el sacerdote u obispo que advirtiera de esta situación tiene prohibido bajo pena de suspensión a divinis el celebrar cualquier acción litúrgica y además, la potestad de excomulgar a los fieles que se negasen a expulsar al no católico allí presente.


SER Cardenal Michael de la Compasión.
CON LA APROBACIÓN DE SS. ALEJANDRO IX

sábado, 21 de febrero de 2015

Motu Proprio Santa Dei Genitrix


MOTU PROPRIO

SANCTA DEI GENITRIX

De Su Santidad Alejandro IX
Siervo de los Siervos de Dios



La Santa Madre de Dios, protectora y defensora de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente, ha sido y seguirá sendo el modelo de conducta a seguir por todos aquellos que aman a la Iglesia. Así como la Santa Virgen fue inmaculada antes, durante y después del parto, así también la Iglesia es inmaculada y se encuentra inmune de toda mancha o error. Pueden errar los hombres, pero no puede errar la Santa Iglesia, que asistida perpetua y eternamente por el Espíritu Santo, espera el regreso de Jesucristo en Gloria y Majestad.

Así como la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo no puede errar ni albergar dentro de sí la inmundicia ni el error, sino que aquellos que caen en herejía sin expulsados inmediatamente hacia el exterior de ella, dónde sólo hay llanto y muerte, así también corresponde a Nos, proteger a todos los fieles de que no se contaminen con aquellos que, diciéndose defensores de la verdad, pactan con el Padre de la Mentira a fin de perder, incluso si pudieran, a los predestinados.

En nuestra obligación de confirmar a nuestros hermanos en la fe, es que hemos decidido de un tiempo a esta parte, y en virtud de las diferentes solicitudes, requerimientos y consultas que se realizaran a Nos, decretar que a partir del día domingo 22 de febrero del año 2015 de la Gracia, no se permita el ingreso a nuestros sagrados lugares, para observar cualquier celebración litúrgica, de ninguno que no haya sido admitido en el Seno de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Remanente.

No conduce el ánimo sectario, sino la consciencia de ser custodios de un grandísimo e inefable tesoro el que nos impide hacer de la Santa Misa un espectáculo para los profanos. Por ello, es necesario carísimos hijos, que recordéis que sólo pueden asistir al Sagrado Convite los fieles católicos que se encuentren en paz y comunión con la Santa Sede Apostólica en el Exilio. Todos aquellos que no son fieles de la Iglesia, deben quedar excluidos de la Santa Misa y no pueden siquiera ser admitidos a nuestros templos, salvo para su incorporación como tales y según las normas y usos eclesiásticos reservados muy especialmente a Nos y a Nuestros Sucesores a perpetuidad.

Por lo tanto, y en virtud de Nuestra Autoridad, decretamos y establecemos que no se permita la asistencia a ningún acto litúrgico celebrado por los sacerdotes en paz y comunión con la Santa Sede Apostólica en el Exilio, de cualquier infiel. Queda total y absolutamente prohibido que aquellos que no pertenecen a la Santa Iglesia puedan siquiera presenciar la administración de nuestros sacramentos. Igualmente, establecemos por medio de estas letras, que si algún sacerdote, obispo, patriarca o cualquier otra dignidad tolerase o admitiese a los infieles en nuestros templos, contraviniendo este acto de Magisterio, queda inmediatamente suspendido a divinis.

Dado en Villa María, a los 21 días del mes de Marzo,
Año MMXVI de la Gracia.

VI de Nuestro Pontificado.

jueves, 19 de febrero de 2015

Reflexión sobre el retiro espiritual

Del domingo 15 al miércoles 18 de febrero, se realizó en la Santa Sede Apostólica en el Exilio un retiro espiritual del que participaron los cardenales y obispos residentes en la Santa Sede y otros venidos desde muy lejos. El mismo, fue predicado por Su Eminencia el Cardenal John Alex de la Compasión.
En dicho retiro, la jerarquía eclesiástica pudo encontrarse con Dios de una manera muycho más profunda e interior, meditaron y entregaron sus dolores, pesares y sufrimientos como ofrenda al Señor y llevaron ante él las lágrimas y pesares de todos los verdaderos fieles que descansan en ellos. El Cardenal John Alex dijo:

Por eso, mis queridos hermanos en el sacerdocio, tenemos que recordar que del polvo fuimos sacados y a él volveremos, si es que antes no llega Cristo, tal como lo dicen las profecías. Vivimos en los últimos tiempos, las señales son conocidas por todos y en Roma, el Anticrist pisotea todo lo que es sagrado. Sin embargo, mis queridos hermanos, no sabemos cuando vendrá Jesucristo, pero vendrá.
¿Cómo preparamos a los fieles para esta venida? ¿Cómo consolamos al pueblo de Dios? Nos hemos confesado y exigimos a nuestros confesores que realicen bien su trabajo, pero ¿Cuántos sacerdotes prestan a sus fieles la atención debida? Si nosotros estamos cansados y agobiados ¿Cómo estarán nuestros fieles?
En el día de hoy, mientras cerramos este retiro espiritual intensivo, podemos sentir en nuestras venas el viril amor por la Iglesia y por el Papa... el Papa que está como uno de ustedes, de nosotros, aquí, de rodillas ante el Santísimo. ¡El Papa que se reconoce pecador y pide a Dios por sus pecados y por los pecados de los sacerdotes y obispos de la Iglesia Católica Remanente! ¡El Papa que es realmente humilde y se reconoce como no-santo en contra de la fama que se ha ganado entre el pueblo cristiano...! y sin embargo el mismo Papa está aquí... pidiendo al Señor que le de fuerzas... está aquí... pidiendo al Señor que le de el Alimento Espiritual... y si el Papa, siendo el Vicario de Cristo así lo hace ¿No lo deberíamos hacer también todos nosotros? ¿No deberíamos exigirlo a nuestros sacerdotes?
Por ello, debemos poner todas nuestras energías en el servicio a la Iglesia. Sólo así podemos cumplir el mandato de Nuestro Señor.

martes, 10 de febrero de 2015

Retiro espiritual

Anunciamos por este medio que el domingo 15 de febrero no se permitirá el ingreso de seglares a la Santa Sede en el Exilio, ya que ese mismo día se inicia el Primer Retiro Espiritual General, que será predicado por el Cardenal John Alex de la Compasión.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Archivo Digital de la Santa Sede en el Exilio

NOTIFICACIÓN SOBRE EL 
ARCHIVO DIGITAL DE LA SANTA SEDE EN EL EXILIO



Existe en la actualidad una gran desinformación sobre la historia de la Iglesia Católica Apostólica Remanente a punto tal, que en internet se han derramado todo tipo de rumores y falsedades. Es por ello, que el Santo Padre Alejandro IX felizmente reinante, ordenó que progresivamente se fuera subiendo al blog oficial de la Santa Sede en el Exilio, toda la documentación pública y oficial, desde la Gloriosa Restauración del Papado.
Se trata de un espacio destinado a todos los que deseen conocer la verdad, de primera mano, sobre los primeros años de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente. Sabiendo la importancia de esta tarea, el Santo Padre facultó a la Sagrada Congregación de la Imprenta Pontificia y Medios de Comunicación para que la creación de una oficina especial: el ARCHIVO DIGITAL DE LA SANTA SEDE EN EL EXILIO, cuyo personal será designado por el Prefecto de la Sagrada Congregación de la Imprenta Pontificia y Medios de Comunicación con la venia del Santo Padre Alejandro IX felizmente reinante.



SER Cardenal Nicolás de la Compasión.
Sagrada Congregación de la Imprenta Pontificia y Medios de Comunicación

lunes, 2 de febrero de 2015

La paz reina en la Iglesia

El Santo Padre Alejandro IX autorizó en el día de hoy que la página oficial de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente vuelva a estar en línea.

Recordamos a todos nuestros visitantes, y muy especialmente a los fieles católicos verdaderos, que este es el único medio oficial de comunicación de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente y que cualquier persona que desee comunicarse con la Santa Sede en el Exilio, debe hacerlo a nuestro correo electrónico:

icaremanente@yahoo.com.ar

jueves, 1 de enero de 2015

Mensaje de fin de año del Papa Alejandro IX

Queridos hermanos en Cristo,
Otro año se va, el mundo sigue girando, las cosas pasan, pero la Verdadera Iglesia Católica, que es la Iglesia Católica Apostólica Remanente, sigue como siempre, firme y fiel, congregada, como hoy, por este humilde Siervo de los Siervos de Dios.
No fue un año fácil para nosotros. Fue un año de trabajo muy arduo, de grandes luchas, de terribles combates por restaurar todo aquello que el Anticristo profana y destruye, especialmente ahora que ha llegado el Gran Antipapa. Ante el antipapa, el Papa debe permanecer firme y fiel a la verdad pastoreando a la Iglesia Católica Remanente, la única Iglesia Verdadera. Como cada año, sufrimos la prueba de la deserción: cinco sacerdotes y un obispo se han retirado de la Iglesia y sobre ellos ha caído la condena de la excomunión por la gravísima traición que cometieron al violar las leyes que la Iglesia estableció para su gobierno. ¿Cómo pueden los hombres pretender violar los designios de la Santa Madre Iglesia? ¿Cómo pueden creer que Dios manda imposibles, por medio de su Iglesia? ¿Cómo se pueden atrever a insinuar que el Papa puede errar en sus decretos sobre moral o fe? Porque si el Papa errara en moral o fe ya no sería Papa, sino que perdería su cargo como hicieron los Antipapas de la Secta Judeobolchevique del Vaticano II.
Como bien sabéis este año 2014 se aplicaron importantes reformas a nivel de gobierno: se simplificó la curia y sus oficinas, inspirados en el Sínodo Extraordinario de Villa María del año 2013 en el cual, los obispos y prelados venidos de lejanas tierras trajeron a Nos los clamores del rebaño oprimido por el Príncipe de Este Mundo y por todos sus secuases y agentes. Uno de los grandes temas fue el de la unidad de disciplina del clero. Por ello es que se ha procedido a la progresiva disolución de todas las ordenes religiosas con la sóla ecepción de la Orden de Nuestra Señora de la Compasión, a la que han sido incorporados todos aquellos religiosos, sacerdotes y obispos que deseaban vivir según una regla y no como clerigos seculares. La prohibición expresa de admitir nuevos miembros o erigir nuevas congregaciones seguirá para siempre. Ya no son necesarias nuevas ordenes religiosas, sino que, por el contrario, es necesario una mayor y profunda unidad en el gobierno de todo el clero. Por ello, aquellos sacerdotes y religiosos que pidieron a Nos, mantenerse en su estado, fueron enclaustrados y hoy prestan un invalorable servicio a la Santísima Iglesia Católica Apostólica Remanente, rezando por ella.
También quisieramos hacer mención a la unificación de los planes de estudios en los seminarios y la reducción del tiempo de estudio. Los sacerdotes están siendo formados ahora únicamente por sacerdotes en vistas del ministerio sacerdotal, porque la filosofía y la teología pueden esperar, pero lo que no pueden esperar es la celebración de la Santa Misa. Por ello, queridísimos hermanos, esperamos que en los próximos años el número de nuestros sacerdotes aumente a los previos a la muerte de nuestro Venerado y Amadísimo Predecesor de Gloriosa y Feliz Memoria, El Papa León XIV. Aún recordamos como en los primeros tiempos había tantos sacerdotes y obispos tan jóvenes, pero no olvidamos como el Demonio los hizo apostatar y muchos de ellos hoy siguen excomulgados, porque se siguen negando a admitir sus errores y sus pecados contra la Unidad de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente.
Todas estas reformas y cambios han llevado a que la Iglesia, si bien es más pequeña en número sea más fuerte que antes. Sí, la Iglesia está mucho más fuerte. Sabemos que tenemos al Espíritu Santo y que muy pronto se completará el triunfo de Cristo sobre el mundo y las falsas religiones que adoran a Satanás.
Como cada año, hermanos, los aliento a que continuemos entregándonos a Dios y que, con fe, con fuerza y con esperanza, sigamos adelante, fieles a la Verdadera Iglesia.


Dado en Villa María,
a los 31 días del mes de diciembre del año MMXIV de la Gracia
VI de Nuestro Pontificado