ÚNICO sitio web oficial de la Santa Sede en el Exilio, de Su Santidad el Papa Alejandro IX, en Argentina.

lunes, 1 de febrero de 2016

Sermón por el octavo aniversario de la muerte de San León XIV

Queridos hermanos,

Hoy se cumplen ocho años de la partida a la Gloria Eterna de San León XIV. Hoy es un día de gran congoja para todos los que acompañamos a Su Santidad, de Venerable y Gloriosa Memoria en aquellos años enlos que, primero como hermano lego, luego como sacerdote y obispo luchó por la unidad de la Iglesia. Finalmente, fue elevado al Sumo Pontificado terminando con la vacancia que se prolongó desde la muerte de San Pío XII.

Hoy recordamos al Papa San León XIV. Estamos aquí, reunidos el Sínodo de Mar del Plata. Pensamos ¿Qué hubiera hecho él de no haber partido a los brazos de Dios? ¿Qué decisiones hubiera tomado? ¿Cómo habría podido enfrentar a los peligros que se cernían sobre la Iglesia Católica Remanente en un momento tan particular?

El cisma, la amenaza de un desgarramiento terrible y mayor era evidente. ¿Recuerdan el Concilio de Moreno, cuando sin ninguna autorización, hombres malignos se apoderaron de él y empezaron a promulgar, sin autorización del Santo Padre, enfermo y convaleciente, documentos y documentos?
Dios no permitió que León XIV con su fragil salud tuviera que ver ni vivir aquí, en este mundo, los terribles males que se cernían sobre la Iglesia, por eso lo llevó. León cumplió su misión: ser el primer Papa luego de décadas, ordenar sacerdotes, consagrar obispos, crear cardenales. Preparó el camino para lo que estamos viviendo hoy.

Sabemos y sabemos muy bien, mis queridos hermanos, hoy todos congregados en este sínodo, que él Intercede por Nosotros y por la Iglesia Católica Remanente. Seamos dignos continuadores de su legado.


¡Ave María Purísima!

viernes, 29 de enero de 2016

Resolución Sinodal sobre el cisma y la admisión del clero

Resolución Sinodal Número V
Sobre la el Cisma

Los Reverendos Padres Sinodales, reunidos en el Espíritu Santo, convocados por el Papa Alejandro IX aprobaron, luego de debido debate la siguiente resolución:
La Santa Iglesia siempre admitió en su seno a aquellos hijos que se desviaron de camino y decidieron, por propia culpa separarse de la Santa Madre Iglesia. Tras la restauración de la Sede Apostólica, muchos salieron de la Iglesia a fundar sus propias congregaciones, ordenes o iglesias cismáticas, con resultados funestos para los fieles que cayeron en sus manos, así como para ellos mismos.
Algunos han pedido volver a la Iglesia en su calidad de presbíteros y obispos, tal como eran antes de que optaran por romper con la Iglesia Católica Remanente, en cambio, otros han solicitado ser re-admitidos, teniendo en cuenta el estado que obtuvieron luego de romper con la Iglesia.
De la misma manera, en los últimos años aumentó la cantidad de hombres que, aludiendo estado clerical, han solicitado salir de sus iglesias cismáticas e ingresar a la Iglesia Católica Remanente. Pero esta solicitud, siempre ha exigido la admisión, previo reconocimiento del presbiteriado o del espiscopado.
Hasta el presente, no existió ningún protocolo que se siguiera de manera uniforme, se llegó a reconocer, que el Código de Derecho Canónico no contemplaba de manera clara los procedimientos a seguir, razón por la cual, tras larga deliberación se aprobaron los siguienes cánones:
Primero: Aquellos sacerdotes y obispos de la Iglesia Católica Remanente que fueron al cisma, sólo serán readmitidos según el estatus clerical previo al cisma y no podrán tener oficios públicos en la Iglesia hasta que se les conceda por decreto especial del Santo Padre.
Segundo: Los fieles que rompieran con la Iglesia, y obtuvieran fuera de ella ordenes sagradas, siendo las mismas válidas o inválidas, no podrán ejercerlas dentro de la Iglesia jamás, y serán considerados siempre como simples seglares.
Tercero: Los presbíteros y obispos que al presente no estén en comunión con la Iglesia, pero que pretendan ingresar a ella, serán admitidos únicamente como seglares y nunca según el estado clerical.
Cuarto: Salvo casos muy especiales en los que el Santo Padre considere la posibilidad de que un sacerdote u obispo, proveniente del cisma, sea admitido como clérigo, se realizará, siempre la ordenación sub conditione y el admitido no ejercerá ningún oficio público hasta que el Santo Padre, por decreto especial, lo determine.

Dado en Mar del Plata, Residencia de Verano del Santo Padre Alejandro IX

A los 29 días de enero del año 2016 de Nuestro Señor.

sábado, 23 de enero de 2016

Resolución Sinodal sobre la Liturgia

Resolución Sinodal Número IV
Sobre la Sagrada Liturgia


Los Reverendos Padres Sinodales, reunidos en el Espíritu Santo, por convocatoria del Santo Padre Alejandro IX han presentado las inquietudes respecto a la, todavía, diversidad litúrgica en la Iglesia Católica Remanente.
SER Cardenal Michael de la Compasión, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos presentó ante los padres sinodales el plan de unidad y uniformidad litúrgica, el cual comprende las siguientes etapas, que fueron votadas y aprobadas por los padres, estableciendo una reserva, también votada y aprobada.
Primero: A partir del día Domingo de Ramos del año 2016 hasta la promulgación del Libro de Uso Litúrgico General, que remplazará todos los misales, devocionarios y leccionarios que al presente existan, para toda la Iglesia Católica Remanente, en la Iglesia Latina se celebrará únicamente con el Misal aprobado por San Pío X, y en las Orientales, con el rito propio de los uniatos.
Segundo: A partir del día Domingo de Ramos del año 2016 hasta la promulgación del Libro de Uso Litúrgico General, se empleará el Calendario Litúrgico promulgado en la época de San Pío X, para la Iglesia Latina, y el correspondiente a las Iglesias Uniatas para las orientales.
Tercero: Queda prohibido, bajo pena de excomunión, utilizar cualquier rito o uso litúrgico fuera de los aquí establecidos.
Cuarto: Las Iglesias de Rito Oriental en Paz y Comunión con el Papa Alejandro IX mantendrán sus propios Ritos, pero ajustarán su Calendario Litúrgico al del Libro de Uso Litúrgico General.

Dado en Mar del Plata, residencia de verano del Santo Padre Alejandro IX

A los 23 días del mes de Enero del año 2016 de Nuestro Señor

jueves, 21 de enero de 2016

Resolucion sinodal III: Sobre la Sagrada Biblia

Resolución Sinodal Numero III
Sobre las ediciones de la Sagrada Escritura



Los Reverendos Padres Sinodales, convocados por el Santo Padre Alejandro IX, han examinado de manera larga y cuidadosa el presente estado de situación en el que se encuentran los hijos de la Santa Iglesia respecto a las Sagradas Escrituras.
Efectivamente, hoy estamos ante una situación caótica por la cual, cualquiera lee lo que quiere y saca de allí sus propias conclusiones, violando las tradiciones y las interpretaciones propias de la Iglesia, tanto las antiguas como las actuales. Es por esta misma razón, que los muy Reverendos Padres Sinodales, presentaron al Santo Padre Alejandro IX una serie de propuestas.
El Santo Padre analizó cada una de las posibles opciones y finalmente, sometió a votación la siguiente solución:

Primero: La Santa Iglesia Católica Remanente en el Exilio, sostiene que la única versión inspirada de las Sagradas Escrituras con las que cuenta y debe contar la Iglesia Católica Remanente  es la Vulgata Latina de San Jerónimo.
Segundo: Todas las otras versiones fuera de la Vulgata Latina de San Jerónimo no pueden ser utilizadas ni empleadas por los fieles sin poner en riesgo su fe, ni obediencia al magisterio.
Tercero: Esas otras versiones pueden ser utilizadas, pero siempre con cuidado y cuando hubiera discrepancia entre esas versiones y la Vulgata Latina de San Jerónimo, los fieles deben seguir, al igual que los sacerdotes y obispos la Vulgata de San Jerónimo, versión auténtica, infalible e inspirada de las Sagradas Escrituras, transmitidas fielmente por la Iglesia y conservada por la Iglesia Remanente.
Cuarto: Sólo se autorizará a los fieles la posesión de Biblias en lengua vulgar, que cuenten con imprimatur y que reflejen fielmente el sentir de la Iglesia Católica Remanente.
Quinto: En la Santa Misa, los presbíteros deben leer y exponer la lectura del día en la lengua común del lugar, salvo que se trate de Misas conventuales, en cuyo caso la lectura y la homilía se harán en el idioma que el superior considere mejor.
Sexto: Establézcase un Instituto Bíblico con el fin de desarrollar estudios bíblicos para los fieles.


Los Padres Sinodales, reunidos en el Espíritu Santo, aprobaron los cinco primeros puntos y adicionaron el último, que contó con la aprobación del Santo Padre. Finalmente, se realizó una nueva votación y tras correcciones menores, cada uno de los seis puntos se aprobó en general y en particular.

Resolución Sinodal II: simonía y derecho de estola

Resolución sinodal Número II
Sobre la simonía y el derecho de estola


El IV Sínodo de Mar del Plata, convocado por el Santo Padre Alejandro IX, ha estudiado con mucho detenimiento e estado de situación que presentaron los arzobispos, obispos, vicarios apostólicos y episcopales referente a los sufragios que los vivos suelen hacer por los fieles difuntos.
Estos sufragios, que tienen a bien el alcanzar indulgencias por las almas de aquellos que murieron en la esperanza de la Resurrección, y por los cuales la Iglesia ora y siempre ha orado, han sido objeto de mucha confusión en el pasado como en el presente.
Si bien la Iglesia siempre ha visto con ternura y con admiración a los fieles que entregaban donaciones para la celebración de Misas por los difuntos, o que realizaban otro tipo de obras pías, el Santo Padre ha señalado en varios sermones, conferencias y reuniones consistoriales que era de su agrado que los sacerdotes celebrasen esas misas sin solicitar emolumento alguno a los fieles. De la misma manera, en varias diócesis los sacerdotes llegaron a rechazar todo estipendio por Misas de difuntos y por bautismos.
El Santo Padre, luego de haber consultado a los Padres Sinodales y de profunda meditación, propuso ante estos la siguiente resolución:

En la Iglesia Católica Remanente, los sacerdotes no recibirán ningún estipendio que no sea absoluta y totalmente voluntario. Solicitar un estipendio, bajo la escusa de derecho de estola será considerado simonía, y el pesbítero u obispo que así lo hiciere quedará, por el mismo hecho fuera de la Comunión.


Los Padres Sinodales aprobaron por unanimidad la propuesta del Santo Padre.

viernes, 8 de enero de 2016

Documento Sinodal sobre la Formación de los Presbíteros

DOCUMENTO SOBRE LA FORMACIÓN DE LOS PRESBÍTEROS
EN LA IGLESIA CATÓLICA REMANENTE




Promulgado por el Santo Padre Alejandro IX
con la asistencia y recomendación de los 
Cardenales, Arzobispos, Obispos y Sacerdotes
Reunidos en el IV Sínodo de Mar del Plata




Siendo necesaria a formación de sacerdotes, los Padres Sinodales reunidos en la Ciudad de Mar del Plata, en la residencia de verano, en perfecta comunión con el Santo Padre Alejandro IX han dispuesto lo siguiente:

I. Regulación de los planes de estudio.
I.1. Existen actualmente varios centros de formación para los candidatos a las Sagradas Ordenes. Estos centros no tienen un único y mismo contenido de materias de estudio.  A partir de la clausura y promulgación del Sínodo, se deberán estandarizar los planes de estudio, las materias, manuales, etc., que deberán emplear los seminaristas.
I. 2. Se eliminarán todas aquellas asignaturas que no tienen como función específica la formación de los sacerdotes. Los cursos deberán ser intensivos tratando de optimizar los tiempos de estudio y centrándose especialmente en la Celebración de la Misa y la predicación de los sermones.
I. 3 Las materias que deberán enseñarse son las siguientes:
·         Sagradas Escrituras.
·         Liturgia.
·         Latín litúrgico.
·         Magisterio histórico.
·         Teología Sistemática.
·         Historia de la Iglesia.
·         Historia de la Iglesia Remanente.
·         Magisterio Reciente.
·         Homiletica y pastoral.

II. Tiempos de preparación.
II. 1. Dada la importancia de tener nuevos y más eficientes sacerdotes. La Iglesia Católica Remanente no puede permitirse el lujo de demorar demasiado en la formación de los sacerdotes.
II.2. Es por ello que el curso de formación se extenderá por un año y será intensivo. No importa en que momento ingrese el seminarista, siempre se considerará el mes que ingresó como el primer mes del curso, por lo que siempre deben estar prestos los obispos para conferir las ordenes sagradas. El curso se dividirá en tres trimestres.
II.3. Al momento de la admisión y tras el exámen del Rector, el seminarista recibirá la primera tonsura.
II.4. En el primer trimestre el seminarista recibirá la orden de Ostiriario, lector y exorcista. En el segundo trimestre las de acólito y subdiácono. Cada una de estas ordenes se recibirá una por mes y en ceremonias separadas para el mismo seminarista.
II.5. Tras finalizar el primer mes del tercer trimestre, recibirá el seminarista el diaconado. Al finalizar el tercer trimestre recibirá la orden de presbítero.

III. Destino de los sacerdotes
Una vez ordenados, los nuevos sacerdotes serán enviados a las casas que posee la Iglesia en el mundo y vivirán en compañía de otros presbíteros. Estudiando y orando privadamente. Celebrarán la Misa siempre asistidos, durante todo un año.

IV. Promoción al episcopado
Aquellos sacerdotes que tengan como mínimo dos años de ministerio son elegibles para la promoción al episcopado, quedando a criterio del Santo Padre duicha promoción o la reducción del tiempo entre el sacerdocio y el episcopado.

V. Edad para el ingreso al sacerdocio.
1. En tanto que la Iglesia Católica Remanente cuenta con varones muy jóvenes y con vocación sacerdotal, admítase a las sagradas ordenes sólo a quienes hubieran cumplido efectivamente dieciséis años de edad.

Todo esto ha sido puesto por escrito hoy, 8 de enero del año MMXVI del Señor, y colocado ante la vista del Santo Padre Alejandro IX, Felizmente reinante. El Santo Padre, luego de orar y corregir este documento lo leyó al sínodo y tras aprobación unánime, todos los padres sinodales lo firmaron.

Dado en la Residencia Papal de Verano,

en Mar del Plata.