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lunes, 2 de septiembre de 2013

Clausura del Sinodo de Villa María

SERMÓN DE SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
INFORMANDO SOBRE EL CIERRE DEL 
SÍNODO EXTRAORDINARIO DE VILLA MARÍA




Queridos hermanos en Cristo,

Nos, Alejandro IX dimos por concluido en el el Sínodo de Villa María, convocado en virtud de nuestra autoridad el día 18 de mayo del corriente año 2013 de la Gracia por medio del Motu Proprio Nemo Vestrum Ignorat.
La reunión sinodal se llevo a cabo en paz y en alegría, con mucho trabajo y oración, porque somos conscientes, todos los aquí reunidos, de que la Iglesia Remanente atravesó una nueva crisis, pero que de ella ha salido nuevamente victoriosa. Pero no podemos creer que todo se soluciona por medio de declaraciones, de decretos y de ordenes, tenemos que prever situaciones como las que sufrimos, tenemos que estar atento ante los infiltrados, ante los hipócritas, ante los ladrones, ante los fornicarios ante los adoradores de Satanás que se encuentran, muchas veces, cerca de lo más santo esperando el momento para dar un nuevo golpe, como lo hicieron tras la muerte de San Pío XII.
Por ello, carísimos hermanos, obispos, sacerdotes, fieles, hoy clausuramos el Sínodo, conscientes de que continuaremos trabajando en las líneas que hemos programado.
A los Cardenales que permanecen a Nuestro lado: cuidad aquellas porciones del gobierno que fueron confiadas a vosostros. Porque la Santa Iglesia depende de vosotros y vosotros dependéis de Nos. Vuestros cargos son un signo de confianza, no la traicionéis.
A los obispos, los que se quedan y los que se marchan a sus diócesis y misiones, Dios entregó ovejas para que las cuidéis. Sed celosos de vuestras diócesis, cuidada a los fieles y vigilad a los sacerdotes. Escuchan a vuestros clérigos que están cerca de los fieles.
A los sacerdotes, a ustedes la Iglesia les encarga el gobierno de las parroquias, las misiones, las capillas... a ustedes la Iglesia les pide fidelidad y vigilancia. Fidelidad al Santo Padre, vigilancia sobre los fieles, porque ellos solos, sin la Iglesia de la cual sois ministros, no pueden salvarse.
Ahora, carísimos hijos, entonaremos el Te Deum en acción de Gracias por éste fructífero Sínodo reunido en Villa María.

Dado en Villa María,
A los 2 de septiembre del año 2013 de Nuestro Señor,
V de Nuestro Pontificado