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jueves, 24 de marzo de 2011

Fiesta de la Restauración de la Cátedra de San Pedro

La Santa Iglesia Católica Apostólica Romana
Se complace en anunciarles que en el día de hoy
Su Santidad Alejandro IX


Siervo de los Siervos de Dios celebró la Santa Misa Pontifical
En la Catedral Mayor de la Santa Sede en el Exilio,
Villa María




Y luego de la misma se cantó el Te Deum
En Acción de Gracias por la Restauración del Pontificado
El XXIV de Marzo del año MMVI
Que se instituyó
Fiesta de la Restauración de la Cátedra de Pedro.

jueves, 17 de marzo de 2011

Carta Apostólica Magno Gaudio: Proclamación del Año Santo

Carta Apostólica
MAGNO GAUDIO


De Su Santidad Alejandro IX
A todos los fieles anunciando el Año Santo por el V aniversario
de la Restauración de la Sede de Pedro




Con gran alegría Nos, Alejandro IX nos dirijimos a todos vosostros, fieles de la Iglesia de Dios que recibieron del Señor la gracia de pertener a la Iglesia Verdadera y así, entrar en el camino de la salvación. Como bien sabéis, se acerca el día veinticuatro de marzo y en ese día, la Iglesia celebra la restauración del Pontificado luego de la gran sedevacancia que se extendió desde la muerte de nuestro predecesor San Pío XII.

En virtud de que este es el quinto año desde la restauración de la Silla Apostólica, Nos, Alejandro IX hemos decidido, luego de oír el sentir de los obispos y cardenales reunidos en el Sínodo de Mar del Plata proclamar el AÑO SANTO. El mismo se extenderá entre el 24 de marzo del año 2011 presente hasta el próximo 24 de marzo del 2012. Ordenamos y establecemos que el día 24 de marzo se celebre la Santa Misa en Honor a la Sede Apostólica en el Exilio y del Santo Padre Felizmente reinante, para que Nuestro Señor mantenga fuertes y firmes en la fe, a todos los miembros de la Iglesia, la Docente y la Diciente, a los Clérigos y a los Laicos.

Carísimos hermanos, hoy más que nunca es menester permanecer unidos a la Iglesia, al magisterio, a la doctrina que emana de la Santa Sede. Hoy más que nunca debemos rendir nuestro orgullo ante el poder de Dios que se manifiesta en la Santa Misa y en el Dogma de la Fe el cual no puede ser alterado por nadie, porque proviene de Cristo Mismo.

Convido entonces a todos los católicos a que se sumen en este año a las plegarias para el sostenimiento de la Iglesia y del Sumo Pontífice.




Con mi bendición apostólica
Alejandro IX PP
Dado en Villa María,
A los 16 días del mes de Marzo del año MMXI de la Gracia,

Tercero de Nuestro Pontificado.

Motu Proprio Romanus Pontifex

Motu Proprio
ROMANUS PONTIFEX


De Su Santidad Alejandro IX
Felizmente Reinante
A todos los clérigos y fieles de la Santa Iglesia en Paz y comunión con la Silla Apostólica


El Romano Pontífice, oyendo el clamor de la Iglesia y sabiendo de la voluntad de Dios ha decidido realizar una importante reforma en la Curia Romana en el exilio. El objetivo que Nos perseguimos es agilizar los procesos y atender de manera mucho más eficiente los negocios que urgen a la Iglesia Católica. Es por ello que hemos decidido suprimir algunas congregaciones y unir otras para formar una sola, así como establecer una serie de normativas sobre las funciones de la curia y los cardenales.

I. De los cardenales.
1. Nos, apelando a Nuestro Derecho ordenamos y decretados que no puedan existir más de setenta cardenales.
2. Sígase las normas del derecho canónico en tanto no contravengan la siguiente constitución apostólica que Nos promulgamos.
3. Todo aquel que al presente haya sido sospechado de herejía, haya promovido el cisma o hubiera conspirado contra el Sumo Pontífice, el Colegio Cardenalicio, el gobierno de la Iglesia o hubiera significado un peligro para la Sacrosanta Iglesia Católica Romana puede ser suspendido, amonestado o depuesto de su cargo por el Romano Pontífice.
4. En caso de la Santa Sede quedara usurpada por un hereje, apostata o cismático, corresponde a los cardenales declarar la sede vacante y proceder a una nueva elección.
5. Ningún Cardenal, salvo dispensa del Papa puede abandonar la Santa Sede en el Exilio, si así lo hiciere, queda ipso facto suspendido de todas sus funciones hasta que el Sumo Pontífice lo rehabilite.

II. De las congregaciones.
1. Todas las congregaciones, salvo decreto especial de Nos, estarán establecidas y sus oficinas funcionaran en la Santa Sede en el Exilo.
2. Manténgase como hasta ahora la Secretaría de Estado, pero adjudíquese además la regulación de las relaciones con los Estados que existieran el presente y al futuro.
3. Únase a la Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio la Sagrada Congregación del Índice.
4. La Sagrada Congregación del Concilio de Trento atenderá los asuntos relacionados con el clero secular, pertenezca este a la Iglesia Latina u Oriental. Únase a esta la Sagrada Congregación para la Erección de Iglesias y Provisiones Consistoriales, con lo que quedará bajo la Congregación la supervisión de todos los clérigos, sean estos de ordenes mayores o menores, incluyendo a los obispos y arzobispos en tanto que no pertenezcan al clero regular.
5. La Sagrada Congregación para la disciplina de los sacramentos atenderá todas las funciones relativas a la liturgia y su correcta administración y aplicación. La misma tendrá además poder de vigilancia y está autorizada a enviar legados y visitadores secretos a fin de investigar a aquellos sacerdotes u obispos sobre los cuales exista sospecha de alteración de los rituales.
6. Manténgase intacta la estructura de la Sagrada Congregación para la causa de los Santos.
7. Sagrada Congregación de Propaganda Fide será reorganizada: continuará, como hasta hoy su labor misionera, la difusión de la Verdadera Religión Católica pero no podrá tratar más los asuntos referidos a la regulación de las relaciones con los estados No Católicos, que al presente incluyen a todos los del mundo, pasando esta atribución a la Secretaría de Estado como se indicó ut supra. Queda establecido que esta Sagrada Congregación tiene plena autoridad y jurisdicción sobre todos territorios donde no se han erigido a aún diócesis.
8. La Sagrada Congregación de las Iglesias Orientales tiene como objeto el mantenimiento de las tradiciones y el patrimonio histórico-litúrgico de todas las Iglesias orientales en paz y comunión con esta Santa Sede Apostólica, empero no tiene autoridad para realizar negociaciones de incorporación, quedando estas en manos de la Congregación Propaganda Fide.
9. La Sagrada Congregación para los Seminarios y los Institutos de Estudios tendrá jurisdicción para regular y uniformar los planes de estudio de todos los seminarios y centros de formación católica. Solo a ella corresponde realizar los programas y establecer la validez de los estudios realizados por el clero que se incorpore a la Iglesia Católica..
10. La Sagrada Congregación de los regulares coordinará el trabajo de todas ordenes religiosas y congegaciones que existan hasta el presente en la Santa Sede, la administración de sus bienes, el contenido de sus constituciones y su carisma particular. Se unirán en esta misma congregación las que actualmente se llaman: Del estado de los regulares, de la consulta de los regulares y de la disciplina regular, las cuales serán suprimidas.
11. La sagrada congregación de la Imprenta Pontificia continuará con sus labores y la misma no recibirá ninguna reforma hasta el momento, al igual que la Sagrada Congregación de las indulgencias y reliquias.
12. Nos ordenamos que la Sagrada Congreación de China e Indias orientales sea extinguida y que el clero que hasta el momento estaba bajo su jurisdicción pase al control de Propaganda Fide. Extíngase además la Congregación de Censos y de Revisión de Sínodos Provinciales.
13. Ordenamos y decretamos que las Congregaciones de Asuntos eclesiásticos extraordinarios y la económica sean unificadas y que ambas queden en manos del Cardenal Camarlengo.

III. De los tribunales de la Santa Iglesia.
Manténgase como hasta el presente el esquema de los tribunales de la Santa Iglesia Católica Romana en el Exilio, empero tendrá además como función la Penitenciaría Apostólica la erección de una guardia armada para la protección del Santo Padre.

IV. De los Nombramientos a los cargos de la Curia.
Nos Alejandro IX ordenamos y decretamos que corresponde solo a Nos el proveer los cargos a los prelados que consideremos dignos de tal honor. Declaramos igualmente que desde el momento de la firma de este documento, que expresa nuestra Voluntad como Vicario de Cristo, cesan en sus actuales responsabilidades todos los cardenales de la Santa Iglesia Católica Romana.
Alejandro IX PP
Dado en Villa María,
A los 16 días del mes de Marzo del año MMXI de la Gracia,
Tercero de Nuestro Pontificado.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Sermón del Papa por el Miércoles de Cenizas

Queridos hermanos en Cristo Jesús:


En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Hoy es un día muy especial para la Santa Iglesia Católica, hoy es miércoles de cenizas. En este día se da inicio a la cuaresma, los cuarenta días previos a la Pascua en los que el Señor nos dice, como dijo a Pedro "ven". En esta Cuaresma recibimos nuevamente la posibilidad, la milagrosa oportunidad de la sincera y real conversión a la Iglesia Católica Veradera. El Señor nos tiende una mano, nos dice que podemos tomar el camino de la conversión, nos entrega la gracia para elevarnos de nuestra miseria y hacernos dignos de compartir con él la Vida Eterna. Para ello debemos hacer penitencia, tenemos que mortificar nuestro cuerpo y nuestro espìritu, en estos tiempos más que nunca.
La mortificación, práctica tan venida a menos, tan ausentes en nuestras vidas puede y debe ser recuperada en estos cuarenta días. Mortificar el cuerpo, mortificar el orgullo para poder llegar a Cristo. Cubrimos con cenizas nuestra cabeza como los ninivitas que, vestidos de saco y cubiertos de cenizas hicieron penitencia para que la ira de Dios Omnipotente no callera sobre ellos. Pensemos, ¿cuales son los efectos de la ira de Dios sino la destrucción a la que se viera sometida Sodoma y Gomorra? ¿Acaso no tenemos recientes ejemplos? ¡¡¡Si!!! ¡¡¡Los tenemos!!! Se llaman Haiti, se llaman Japón... aquellos que no vuelven sus ojos al Señor e imploran misericordia están condenados al castigo del fuego, a la Ira del Señor Todopoderoso, a sufrir en esta tierra y mucho más a sufrir en la otra vida, la Vida Eterna. Pero el dolor de este mundo que debemos despreciar puede servir de enseñanza, puede ser un llamado, ese llamado continuo a la conversión. Si, "ven" nos dice el Salvador en estos días. "Ven" nos dice el Juez supremo, el Rey de Magestad Tremenda que puede hacernos desaparecer como si jamás hubieramos existido... si, vamos Señor a tu Encuentro, vamos purificados.
Vosotros, carísimos hermanos debéis ser perfectos. Para ello debemos humillarnos ante Cristo Crucificado por Nosotros. Él murió por nosotros, por todos nosotros, por su Iglesia Verdadera, por aquellos que, desde antes del Inicio sabía que iban a compartir la Vida Eterna, que serían santos. Nuestra Iglesia está compuesta solo por los fieles... pero entre nosotros hay inmundos y hay traidores, hay servidores de Satanás, del Angel maligno, del Señor Obscuro, de aquel que desea el fin de la raza humana... No, no podemos tolerarlos y debemos denunciarlos.
El Demonio está aquí, cerca, acaricia la Silla de pedro que desea ver nuevamente vacante, está aquí, si, come de Nuestro plato... y del vuestro. Os tienta con fantasías, os llama a la vida del pecado de la apostasía y la herejía... os dice, hoy como ayer "Salid", mientras que Cristo nos dice "ven".
¿Como podemos negarnos a Cristo? ¿Quien puede no obedecer al Señor? Nadie. Porque si el quiere nosotros podemos y si el no quiere, nosotros caemos. Los que sean fieles a la Iglesia, aquellos de vosotros que hagaís penitencia y os esforcéis para ser perfectos, sabed que Nuestro Señor será el abogado el día que compadezcamos ante el Padre... pero los hipócritas, los inmundos, los que rechazan este llamado a la conversión, correran no con la suerte de los Ninivitas que hallaron gracia a los ojos de Dios, sino de Sodoma y Gomorra.

Cuando Nínive iba a ser castigada, solamente la penitencia de sus habitantes, que se vistieron de saco y se cubrieron de cenizas les evitó que la ira del Señor cayera sobre ellos. y si caía ¿Que hubiera pasado? Lo de Sodoma y Gomorra, cuyos pecados colmaron la ira del Señor. Pero hoy los pecados son más graves que los de Sodoma y Gomorra. ¿Quien podrá detener el brazo justiciero de Dios cuando este decida aplastar la iniquidad? Nadie. Solamente podemos prepararnos para ese día. Hoy la Iglesia inicia un peregrinar de cuarenta días para que sus fieles se purifiquen, y el primer paso será la imposición de las cenizas


En Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo...
Amén.

Carta Ecclesia congregata

Carta Apostólica Post-Sinodal
ECCLESIA CONGREGATA


De Su Santidad Alejandro IX
Felizmente Reinante
Leída al Sínodo de Mar del Plata
Y hecha pública para todos los fieles de la Santa Iglesia Católica




La Iglesia Congregada por el Espíritu Santo se reunió en la Ciudad de Mar del Plata a fin de ser consultada por Nos, quien por la Gracia de Dios, mas no por Nuestro Mérito la gobernamos en la tierra. Es así entonces, queridos hermanos, que entre los días 30 de enero y finalizó este Domingo de Quincuagésima, día 6 de marzo del corriente año 2011 de la Gracia. Como bien sabéis, sobre la marcha se trataron temas que no estaban en la agenda primitiva, e incluso Nos decidimos prorrogar el sínodo que debía concluir, según se había informado públicamente el día 27 de febrero.
El Sínodo reunido en la Ciudad de Mar del Plata, en Nuestra Residencia de verano ha realizado un gran trabajo que ha puesto al corriente a Nos, Alejandro IX, sobre los problemas que existen en la Iglesia y la reforma necesaria para mejor gobierno dela Barca de Pedro. Es así, entonces, que Nos hemos decidido, luego de una amplia consulta a toda la curia y a los treinta y dos obispos provenientes de diferentes partes del mundo, muy especialmente de Europa llevar adelante las acciones que fueran necesarias para que los peligros que parecen cernirse sobre la Iglesia sean destruidos. El Sínodo, que fue meramente consultivo, ha tratado y resuelto la agenda original. En primer lugar la seguridad de Nos, el Papa; en segundo lugar el segundo viaje apostólico que ha sido reclamado, especialmente por los obispos europeos; en tercer lugar la Iglesia en el Brasil y su rápido crecimiento; y en cuarto lugar la conveniencia o no de convocar a un Concilio Ecuménico. A estos temas originales, Nos agregamos la reforma de la Curia y las congregaciones romanas en el exilio y la discusión sobre varios temas más concernientes a la Fe y la Moral, que serán publicados y promulgados con el correr de los meses.
El Santo Padre desea agradecer a todos y a cada uno de los Cardenales y Obispos que trabajaron durante estas gloriosas jornadas. Sabemos muy bien la importancia que este acontecimiento tiene en la Iglesia, desde Hoy en adelante. Sabemos muy bien que todos los presentes llevarán de ahora en adelante el mensaje de Cristo en sintonía con las decisiones que el Santo Padre tome, a partir de lo discutido en el Bendito Sínodo de Mar del Plata. Jornadas gloriosas, decimos porque en ellas hemos escuchado a las Iglesias reclamar una reforma, es decir, la necesidad de volver a los modelos tradicionales. Hemos oído al rector del Seminario de Francia y el de Australia, nuestros queridos y amados seminarios internacionales, donde reciben educación y cobijo los jóvenes con vocación para el sacerdocio.
No escapó en ningún momento el problema que se vive en Centroamérica, donde la Iglesia parece estar prácticamente aislada, especialmente en Nicaragua donde nuestros sacerdotes han solicitado una y otra vez asistencia, no sólo espiritual, sino material. En África, en cambio el fortalecimiento que se ha vivido tras el Sínodo que allí se celebrara nos da el modelo que debemos seguir si queremos restaurar completamente la Iglesia Católica, tal como lo eran antes de la hecatombre que significó la usurpación de la Santa Sede por el hereje Roncalli. Por ello mismo, Nos, Alejandro IX hemos dado ordenes precisas a fin de enviar a Centroamérica delegados apostólicos con amplias facultades, y lo mismo haremos con Europa. En efecto, aún duele a la Iglesia el enfrentamiento reciente entre obispos de Rito Latino y Oriental en Alemania. Más duele aún el saber que ciertos anónimos han hecho circular panfletos y cartas aduciendo objeciones a nuestra Carta Apostólica “In Civitate tua” del ocho de septiembre del pasado año 2010 por el cual amonestamos por igual al Obispo Latino Karl María de la Compasión y al Obispo Ioanis de la Iglesia bizantina, en paz y comunión con esta Santa Sede. ¿Desde cuando hay en la Iglesia partidos? ¿Desde cuanto se deben tolerar grupos que atenten contra otros? ¡No! De ninguna manera Nos, podemos tolerar ese pertidismo, esas facciones en la Iglesia. Es por ello que hemos tomado medidas conducentes a poner fin a aquellos que desean destruir nuestra Unidad y que están trabajando para el Enemigo de la Iglesia, el Demonio.
Y tanto más nos duele, y por lo tanto más acciones hemos de emprender cuando sabemos que este espíritu faccioso ha llegado tan alto que arañó la misma Sede de Pedro. Por eso también fueron gloriosas las jornadas del Sínodo de Mar del Plata, porque aquí, interpelados por el Vicario de Cristo, obispos y cardenales, arzobispos y superiores, así como vicarios y todos los que ante Nos desfilaron debieron mostrar su verdadero rostro y sus sinceras intenciones. Y así, para que un miembro enfermo no contamine a todo el cuerpo, Nos, Alejandro IX hemos decidido reorganizar la curia.
Sabemos que las decisiones emanadas de este Sínodo serán resistidas por aquellos que desean debilitar a la Iglesia para así usurparla, empero, sabemos que Dios está de Nuestro lado, y que los apostoles de Satanás no tendrán sino la derrota en este combate.

Dado en Mar del Plata durante en la fiesta del Doctor Santo Tomas de Aquino
A los siete días del mes de marzo, , del año MMXI de la Gracia,
III de Nuestro Pontificado