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sábado, 31 de diciembre de 2011

Reuniones sinodales

La Santa Iglesia Remanente celebra este fin de año con una serie de reuniones sinodales.

El Cardenal Daniel de la Compasión, Prefecto de la Congregación del Concilio se a referido a esta serie de reuniones como una "gran iniciativa, originada desde las Iglesias mismas". En efecto, la primer noticia al respecto llegó a la Iglesia de forma "accidental". Como dijo el Cardenal Garbini "fue una de las sorpresas del Catolicós Makarios" en referencia al Primado de la Iglesia Católica Sirio-Malankara en comunión con la Santa Sede en el Exilio que convocó a todos los sacerdotes bajo su obediencia a una reunión a fin de año.

Los Sínodos deberán enviar a Su Santidad un informe general sobre las actividades eclesiásticas, incluyendo un estado general financiero, listado de bautismos, de fieles atendidos, etc. También deberán preparar una serie de propuestas que serán remitidas a la Santa Sede en el Exilio.

La Sagrada Congregación del Concilio, valorando la idea del Catolicós envió una circular a todos los obispos en Paz y Comunión con la Santa Sede Apostólica en el Exilio a fin de que éstos convocaran en sus diócesis a sínodos especiales, los cuales estarán en comunicación con el II Sínodo de Mar del Plata, donde la Santa Iglesia de Dios se dará cita para planificar el trabajo durante el año 2013 de Nuestro Señor Jesucristo.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Mensaje de Navidad de Su Santidad Alejandro IX


MENSAJE DE NAVIDAD 
DEL AÑO 2012 DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
DADO POR 

SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS
A TODOS AQUELLOS QUE ESTÁN EN PAZ Y COMUNIÓN 
CON LA 
SANTA SEDE APOSTÓLICA EN EL EXILIO






Queridos hermanos,

Hoy, como dice el Santo Evangelio nos ha nacido un Niño. Este Niño que nos ha nacido es el mismo Dios que se recubre de naturaleza humana, que ha venido a este mundo a vivir con nosotros para sufrir la brutal muerte de la Cruz a fin de reconciliarnos con el Padre. Nos ha nacido un Niño, pero como no había lugar para ellos en el albergue la Virgen debió dar a luz en un pesebre, en un establo. ¿Cuántas veces hemos leído estos pasajes? ¿Cuántas veces realmente reflexionamos sobre su significado y los hemos aplicado a nuestra vida cotidiana?

La Sagrada Familia, inmensamente rica por estar inefablemente unida a Dios sin embargo estaba rodeada de pobreza, pero eran felices porque les había nacido un Salvador. Al igual los pastores de Belén, pobres que se alegraron al oir que había llegado el Mesías. Lamentablemente en nuestra Iglesia hay quienes anteponen la pobreza a las acciones, hay quienes se quejan cada día, en cada carta, en cada comunicación con el Santo Padre de las “dificultades económicas” de tal o cual comunidad, de tal o cual diócesis, de tal o cual parroquia, como si lo único que importara fuera lo material. Y hoy, queridos hermanos, la navidad se ha convertido en un juego de mercado. ¡Ved los negocios y los comercios! Una luz que nos ciega nos invita a comprar como si lo único que importara fuera el vil tráfico. El mundo moderno, hedonista, alejado de Dios, dominado por los Enemigos de Cristo, en el cual los deicidas se reproducen cada día, los que se escandalizan de la encarnación y de la Crucifixión han deformado el sentido de la navidad. Empero Nos, los Católicos, debemos estar unidos, como la Sagrada Familia en el Pesebre a Dios, Ominipotente Creador, Señor absoluto.

Como cada año, Nos, aprovechamos para hacer algunas reflexiones sobre la Iglesia, su estado, sus necesidades en esta fecha. Quisiera brevemente hacer algunas puntualizaciones.
Siempre llegan a nuestras manos solicitudes extremas, muchas veces de los más fieles de entre los miembros de la Iglesia Militante, aquellos que han dado muestras de gran fidelidad y gran celo por la Iglesia de Dios. En algunas oportunidades, estas solicitudes aspiran a que Nos, Alejandro IX castiguemos con exceso la tibieza de algunos. Sin embargo, es el Señor Jesucristo quien vomitará de su boca a los tibios (Apoc III, 16) en su momento debido y Nos, su Vicario, no podemos ni debemos excluir de los sacramentos a aquellos cuyas actitudes hayan sido ambiguas en cierto momento y que luego solicitaron reconciliación e intentaron reparar el mal.

Grave error y peligro el nuestro podría ser comenzar a expulsar de la Iglesia Católica, movidos por nuestro capricho a quienes consideramos “tibios”. Ese fue el error de Novaciano y también el origen de la secta donatista. Normalmente no son estas cosas que se traten en los mensajes de Navidad, empero movidos por la urgencia y deseosos de tranquilizar a aquellos cuyo pecado mueve la conciencia y que aún no se han perdonado a sí mismos queremos dar pública respuesta a la iniciativa que nuestro muy amado y querido Cardenal Giovanni Garbini intentó, movido por el celo de las cosas divinas, llevar adelante como una carta firmada por él y por otros cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes que solicitaban la excomunión de aquellos que, en los momentos más duros de este año traicionaron al Cuerpo Místico de Cristo, insultaron la Silla de Pedro y a su Vicario, pusieron dudas sobre los Príncipes de la Iglesia e incluso causaron escándalo entre los fieles, perjudicando enormemente a la Iglesia de Dios. El querido y amado Cardenal Garbini, entonces, en su carta dirigida a Nos y firmada por muchos de los Príncipes de la Iglesia solicitaba a Nos la excomunión de una serie de personas que actualmente no son de nuestra plena confianza. Sin embargo, Nos, Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios, declaramos que es una hipótesis erronea ya que la comunión con la Iglesia no se basa en el entendimiento y buen ánimo con el Santo Padre sino en la fidelidad a Cristo y el amor a Dios por sobre todas las cosas, así como al prójimo, en cumplir con el Evangelio y ser fieles a la Tradición, así como el estar sometidos a la Santa Sede. No corresponde al santo Padre romper la comunión con una persona por no ser de su agrado, sino únicamente por su infidelidad la la Fe y a Cristo Nuestro Señor. Aquel que traiciona a Cristo, tal como lo hizo el Beatísimo Pedro, más se arrepiente, no puede ser contado entre los impíos, como si ocurrió con Judas Iscariote, quien desesperó y por eso fue condenado al Fuego Inextinguible. Nos, por nuestra parte, queremos hoy llamaron a todos vosotros al entendimiento, a la comprensión y también al perdón mutuo. Nuestro Señor dijo en el Sermón de la Montaña que así como nosotros perdonemos a nuestros deudores, seremos perdonados, de la misma manera que debemos rezar y pedir el bien para aquellos que nos hacen el mal (Lc VI, 27-36), porque debemos ser misericordiosos como lo es el Padre, porque si Dios, que es omnipotente, eterno y perfecto decidió salvar al linaje de Adán, cuya naturaleza quedó derruida con el Pecado ¿Qué derecho tenemos en cerrar las puertas de aquellos que, arrepentidos, vuelven a la Casa del Padre? Antes bien, celebremos por aquellos que estaban muerto y que han vuelto a la vida (Lc XV, 24).

Corresponde además dar cuenta a todos vosotros, carísimos hermanos de hermosos sucesos relacionados con lo anteriormente dicho. La Santa Iglesia Católica ha recibido a los llamados “Padres de Moreno” en su seno y hoy se encuentran aquí, con nosotros en la Santa Sede en el Exilio para celebrar la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Monseñor Claudio María de la Compasión ha sido restablecido en la Orden de Nuestra Señora de la Compasión y los obispos que él consagró recibieron de Nuestras propias manos la bendición luego de que juraron lealtad absoluta al Sucesor de San Pedro. Hoy, estos obispos son comisionados para llevar el Evangelio a Tierras lejanas, algunas que jamás escucharon la Verdad y que no conocen a Dios. Estos hombres, que solicitaron ingresar a la Iglesia como meros laicos, sin pedir prerrogativas ni honores, profundamente dolidos por su culpa, pero que insistieron en que deseaban ser hijos fieles de la Iglesia se sientan a nuestra mesas como los amigos que son. No podemos dejar de mencionar la enorme labor que realizó nuestro muy amado hermano, el Cardenal Emilio Javier de la Compasión, quien llevó adelante las negociaciones que bien pronto reconocimos que era meramente canónicas y pastorales, ya que entre ellos y Nos no había diferencia dogmática. También el Cardenal Alexander de la Compasión, Prefecto del Santo Oficio y que ha realizo un largo viaje por Centroamérica, visitando nuestras pequeñas diócesis ha colaborado con nuestro Secretario de Estado en estas labores.

El fracaso de las conversaciones con los sedevacantistas era esperado por algunos Cardenales. Sin embargo, quiero insistir en la enorme y hermosa labor que la comisión al efecto ha realizado. Ellos buscaron la unidad en la Verdad y por eso recibirán su recompensa, empero, los modernos quietistas, que ni intentan siquiera convertir a nadie, conocerán la Justicia del Señor. La Iglesia de Dios es Madre y Maestra, acoge a los descarriados, llama a los perdidos porque esa es la misión que Dios le encomendó. Nos, Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios puedo deciros hoy que hemos iniciado conversaciones con otros grupos “tradicionalistas”, incluso con el recientemente consagrado David Bawden quien se proclama “Papa Miguel I” con el objeto de una agenda común, porque deseamos que el Cisma de los Tradicionalistas termine y todos puedan estar reunidos en derredor del Altar de Dios.

Finalmente debemos mencionar el dolor que sentimos por la grave situación de los palmarianos que han salido de la Iglesia. De la Iglesia que es Luz, la Luz que habitó entre nosotros. Tenemos dos opciones, carísimos. O abandonamos a Cristo y nos sumimos en la obscuridad o nos aferramos al Hijo de Dios que ha nacido y nos elevamos de nuestra miserable condición humana. Hoy, especialmente hoy quiero invitaros a todos vosotros a orar a para que Cristo, quien siendo inmensamente rico se hizo pobre nazca en nuestros corazones y nos llene de Gracia.

Ave María Purísima.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Declaración del Papa Alejandro IX sobre Emmanuel Milingo

El Santo Padre Alejandro IX, felizmente reinatante ha firmado un documento en el cual reafirma el juicio de la Iglesia Católica sobre el estado canónico de Emanuel Milingo.

El breve documento analiza la situación del "obispo" cismático y hereje. El Papa comienza recordando que es deber de los obispos que están en paz y comunión con la Santa Sede poder advertir y diferenciar entre un obispo válido pero cismático de aquel que no tiene el orden episcopal, es decir un falso obispo. El Papa ennumera las razones por las cuales Emmanuel Milingo no puede ser considerado un obispo válido, entre las que se destacan el defecto de intención con el que fue "consagrado", la duda del rito con el cual se lo "consagró". Luego, el Papa analiza la historia de las consagraciones recientes de Milingo, especialmente aquellas que provocaron su salida de la Iglesia Conciliar sobre hombres casados.

Según el nuevo documento del Magisterio, Emmanuel Milingo no consagró validamente a ningún obispo, ni para secta "sacerdotes casados ahora" ni para la "Iglesia Católica Carismática" del Brasil. En efecto, el Papa Alejandro IX señala que al estar Milingo implicado en una secta no cristiana como la secta Moon no se puede tener certeza de la intención con la que realizó el rito de consagración, además, aún cuando hubiera intención válida, dicho rito es absolutamente inválido e ilícito ya que se empleó el del Antipapa Pablo VI.
Finalmente, Su Santidad decreta que todo católico que asista a las celebraciones litúrgicas o tan siquiera apoye de cualquier forma a Emmanuel Milingo, sus obispos o mantenga ideas similares a la de éste, queda excomulgado.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Dictamen sobre la ordenación de un hombre casado

DICTAMEN DE LA SAGRADA CONGREGACIÓN DEL CONCILIO DE TRENTO
SOBRE LA ADMINISTRACIÓN DE LAS ORDENES SAGRADAS
A UN HOMBRE CASADO




Su Excelencia Reverendísima Monseñor Christian Berry se dirigió a esta Sagrada Congregación a fin de pedir un fallo sobre la siguiente cuestión:

En su diócesis existe un candidato al sacerdocio, de probada moral, estudios teológicos avanzados, el cual cuenta con el favor de los fieles así como de varios sacerdotes. Empero, este candidato está casado y posee dos hijos. SER Monseñor Christian Berry pregunta si se puede ordenar a este hombre al sacerdocio, toda vez que en su diócesis existen muy pocos sacerdotes.

La Sagrada Congregación del Concilio resuelve:

Dado que la ordenación de un hombre casado se considera válida en las Iglesias de Rito Oriental en paz y comunión con la Santa Sede,
Dado que aquellos que provienen de la herejía anglicana son recibidos como laicos y si están casados igualmente se los ordena y fungen funciones sacramentales,
Dado que Su Santidad de Venerable Memoria León XIV dio un indulto ad experimentum permitiendo la ordenación de hombres casados, empero no que los clérigos ya ordenados contrajeran nupcias,
Dado que Su Santidad Alejandro IX en el Sínodo Africano recordó a los presentes que el Celibato era un tesoro de toda la Iglesia y que estaba conservado en el Rito Latino y que el mismo lo había elevado a la perfección,
Y dado que el hombre que se presenta como candidato es un episcopaliano converso que recibe los sacramentos a su vez de un sacerdote que en su pasado fue episcopaliano y a su vez está casado,
Esta Sagrada Congregación declara que la ordenación puede realizarse siempre y cuando el ordenado quede bajo el ritual Sarum de los anglicanos conversos a la Fe Católica.


SER Cardenal Michael de la Compasión, Prefecto.
SS Alejandro IX, Refrendado.

Dado en Villa María
25 de octubre de MMXI de la Encarnación

Dictamen sobre la elección de los obispos

Dictamen de la Sagrada Congregación del Concilio de Trento


Ante la cuestión de si una comunidad de fieles que no posee sacerdotes elije a uno de sus miembros y lo sintituye como tal y llama a un obispo católico para que lo ordene la Congregación se expide de la siguiente manera:
1. Dicha ordenación si bien es válida es absolutamente ilícita.
2. Tanto el sacerdote como el obispo quedan suspendidos a divinis.
3. Los electores incurren en el grave pecado de herejía al arrogarse el poder de elegir a los ministros, herejía ésta condenada en la Bula Auctorem Fidei.


SER Cardenal Daniel de la Compasión, Prefecto.
Refrendado SS Alejandro IX

Dado en Villa María,
18 de octubre del año MMXI de la Encarnación

Dictamen sobre el pan sin gluten en la Misa

Dictamen de la Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos


Ante la cuestión si se puede celebrar el Sacrificio del Altar utilizando pan sin gluten la Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos responde:

No, no se puede celebrar el Sacrificio utilizando pan libre de gluten ya que éste no es pan propiamente dicho.

Ante la cuestión de si es posible dar de comulgar a los celíacos bajo la sola especie de vino la Sagrada Congregación de la Liturgia responde:

Si, el sacerdote dará de comulgar al fiel bajo la especie de vino si y solo si este es celíaco.


SER Cardenal Michael de la Compasión, Prefecto.
Refrendado SS Alejandro IX PP.
Dado en Villa María,
18 de octubre del año de Nuestro Señor MMXI

miércoles, 26 de octubre de 2011

Motu proprio De regularibus semper, sobre la extinción de la Congregación de la Santa Faz

Motu proprio
DE REGULARIBUS SEMPER



de Su Santidad Alejandro IX
Siervo de los Siervos de Dios
Para perpetua memoria



Los regulares han sido siempre una gran alegría para la Iglesia, por medio de ellos se expresan los diferentes carísmas que se dan en su seno, han sido también en muchas ocasiones jardines odnde floreció la teología y se alcanzó un mayor conocimiento de Dios. Los fieles pudieron recurrir a las ordenes que lucharon contra las herejías buscando consuelo, los regulares viajaron por le mundo llamando a hombres al encuentro con Dios y en muchos Estados, a estos se les encragó la educación o la salud. Sin embargo, cuando una congregación religiosa dejó de dar frutos correspondió siempre a la Santa Sede en virtud de su poder de jurisdicción universal corregir los males y reencausar la misión que los regulares tenían. En otras oportunidades, la Santa Sede debió actuar a fin de suprimir directamente una determinada congregación ora por pocos frutos, ora por poca utilidad, ora simplemente por que no causaba ningún bien sino una multitud de males.

Desde la restauración de la Silla Apostólica con el ascenso de Su Santidad León XIV de feliz memoria, las congregaciones religiosas particulares fueron un instrumento muy útil para que muchos sacerdotes ordenados fuera de la Iglesia, en el seno de comunidades cismáticas y a veces heréticas podían volver a la Iglesia de Cristo verdadera. Así, desde aquella congregación de católicos de lengua árabe que apareció aún antes de la restauración del Papado, a las últimas que se autorizaron durante el breve pontificado de nuestro predecesor Inocencio XIV aparecieron un gran numero de congregaciones que tenían por miembros a determinados conversos. Algunas veces estas congregaciones solo tienen tres o cuatro miembros y a ocurrido que otras solo a uno y un par de fieles. Esta situación nos llenó de preocupaciones, sobre todo considerando que estas congregaciones dificultaban en muchos casos la implantación de diócesis y de una jurisdicción ordinaria, otras veces los fieles se afiliaban a determinada congregación y exigían recibir los sacramentos pura y exclusivamente de parte de los sacerdotes de esa congregación.

Estas congregaciones no tenían como objetivo perpetuar los errores ni la herejía, esta vez en comunión con la Iglesia Católica, sino dar a estos conversos un refugio, una estructura que les permitiera a quienes sinceramente se convertían la Fe, continuar con actividades litúrgicas, sacramentales y pastorales. Siempre, la Iglesia condenó previamente los errores de los gruos cismáticos y heréticos. Un ejemplo claro ha sido la Encíclica de Su Santidad León XIV de feliz memoria “Gloriosam Ecclesiam” del 18 de abril del año 2007 una congregación particular para los clérigos y fieles que llegaban a la Iglesia Remanente provenientes de la secta herética y cismática del Palmar de Troya. En aquella encíclica, Su Santidad León XIV condenó la herejía palmariana que algunos estaban intentando introducir en la Iglesia Remanente, ora porque habían llegado desde aquel cisma y lo hacían de manera inconsciente, ora porque querían hacer de la Iglesia un nuevo Palmar de Troya. En aquellas vibrantes páginas, León XIV los fulminaba con estas palabras:

enfermos con desordenes sexuales, pérfidos embaucadores, sodomitas, prostitutas y prostitutos, perros que merecen las llamas del infierno por toda la eternidad, que no se cansan de desparramar su enseñanza maldita, obscura, brujeril y que bajo apariencia de piedad no dejan de renegar de la virtud de ella nos vemos obligados ensuciar nuestras manos con sus inmundos escritos, a los que, todos y cada uno de ellos, han sido incluidos en la Lista de Libros Prohibidos. Por eso mismo ordenamos al Tribunal de la Sagrada Inquisición, y otorgamos al Cardenal Alejandro de la Compasión todos y cada uno de los poderes de policía necesarios para que encuentre estos inmundos escritos, así como todas y cada una de las Imágenes o Estampas de la Santa Faz a la que ellos han manchado colocándole el estiércol de las falsas profecías y de los falsos mensajes
Por eso mismo es que Nos, Vicario de Cristo, Siervo de los Siervos de Dios, León XIV, Papa Verdadero, Verdadero Sucesor de San Pedro, decretamos formalmente que cualquiera que sostenga la herejía de los palmarianos cae en excomunión.

El Papa marcaba entonces como la herejía era acompañada de los peores vicios, sin embargo, Su Santidad de feliz memoria no pudo hacer oídos sordos a todos aquellos que, despertados del error pedían a la Santa Sede en el Exilio el socorro. Por eso, luego de encargar a Nos, por entonces Cardenal de la Iglesia la vigilancia sobre la doctrina de los conversos del Palmar de Troya, el Papa decidió constituir una congregación especial, compuesta únicamente por ex-palmarianos que desearan mantener una vida regular y no ingresaran al clero secular. Dicha normativa, además impedía que estos fueran admitidos a cualquier orden religiosa o congregación que no fuera esta especial que se creaba y que tenía por nombre “Congregación de la Santa Faz”. Quienes permanecían en esta congregación conservaban ciertos derechos: el derecho a usar habito especial, la utilización del escapulario con la imagen de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora del Carmen y la tolerancia de ciertas prácticas privadas como el uso del silicio, ayunos especiales y el rezar “con los brazos en cruz” tal como gustaban de decir. Todo esto fue codificado y aclarado en las constituciones de la Congregación de la Santa Faz.

Posteriormente, cuando Su Santidad de Venerable Memoria León XIV convocó a la reunión conciliar de Moreno, la Congregación de la Santa Faz fue una mas de las que tomaron parte en aquellas jornadas; empero algunos reverendos Cardenales advirtieron que los que eran nuestros hermanos, con los mismos deseos aparentes de Glorificar a Nuestro Señor no estaban aún firmes en la fe y algunas de las propuestas de esta congregación, hechas especialmente por el Padre Anastasio María de la Santa Faz fueron rechazadas por lo menos como erróneas y una de ellas censuradas como herejía palmariana: la propuesta especial de que el papado es propiamente un sacramento. Ante ese peligro, que rápidamente se esparció entre los que decían ser más fieles a la Santa Sede y a la persona de Su Santidad León XIV, por entonces gravemente enfermo, se decidió apartar a la Congregación de la Santa Faz de la reunión conciliar que tras la muerte del Vicario de Cristo León XIV nunca volvió a ser convocada.

Tambien, la Congregación de la Santa Faz en los Estados Unidos entró en conflicto con un grupo de fieles que deseaba acercarse a la Iglesia y que había iniciado conversaciones a fin de establecer una comunidad de rito anglo-católico. Su Santidad Inocencio XIV, predecesor nuestro confirmó que la Congregación de la Santa Faz tenía el derecho de establecer los lazos y vínculos con los posibles conversos estadounidenses y también otorgó poderes de acción a la dicha congregación en la península ibérica. Sin embargo, pronto llegaron denuncias de que la Congregación predicha había incurrido en graves errores doctrinales, especialmente cercanos a la herejía palmariana y el Papa Inocencio XIV había escrito una bula por la cual extinguía a la congregación, pero dicho decreto, tras la renuncia del Papa Inocencio nunca fue promulgado y el mismo quedó archivado.

Finalmente y para mayor escándalo, la Congregación de la Santa Faz utilizó, sin autorización de esta Santa Sede por lo menos desde el año 2007 una serie de libros litúrgicos particulares, propios de la Iglesia del Palmar de Troya. Al principio únicamente para acciones reservadas y, desde el año 2010 de forma publica en sus casas y centros, llegando incluso a ordenar sacerdotes según sus rituales propios. Estas acciones escandalozas que atentaron contra la unidad litúrgica también atentaron contra la unidad de la fe, ya que dichos libros estaban prohibidos en la Iglesia. Todo esto ocurrió de forma subrepticia, maliciosa y a nuestras espaldas, así como de buena parte de la curia, que ignorantes de lo que ocurría no dejaban de sorprenderse de los aparentes buenos frutos de los palmarianos.

Desde el inicio de nuestro pontificado la Congregación de la Santa Faz se esforzó en mostrar un rostro limpio y puro, en honor a la veneración que tenían a la Santa Faz de Nuestro Señor. La reunión del Capitulo General que congregó a todos los congregacionalistas y que alcanzó a 48 personas entre obispos, sacerdotes y religiosos reformó su constitución, y solicitó a Nuestra Autoridad el indulto de poder ordenar sacerdotes para la congregación, ya que, según dijeron era probado que habían abandonado cualquier resto de palmarianismo. Nos, por un decreto especial ordenamos que dicha congregación fuera concentrada especialmente en España y que sus miembros tuvieran vida en común, posteriormente ordenamos una visita apostólica que no hizo sino confirmar el aparente clima de paz y tranquilidad de esta comunidad que llegó a tener a 59 clérigos. Finalmente el superior de la dicha congregación inició conversaciones a principios de este año con un importante numero de palmarianos que parecían dispuestos a abandonar la herejía y el cisma e ingresar a la Iglesia Católica. Se llegó incluso a mencionar la posibilidad de un acuerdo por el cual se cederían a Nuestra Iglesia las propiedades de la secta del Palmar de Troya y todos sus activos financieros. España, entregada como estaba a las acciones de la Congregación y nos, informados especialmente por Monseñor Anastasio María, creado Cardenal Elector por Nos, no pusimos óbice alguno a estas acciones, pensando como pensábamos que redundarían en el bien de la Iglesia y la salud espiritual de los conversos, muy especialmente de los fieles.

Sin embargo, la Congregación de la Santa Faz solamente estaba recabando información sobre los ex fieles palmarianos para llevarlos a su redil, sin importarle la Iglesia sino solo su propia constitución y sostenimiento; reagruparon a quienes habían dejado el Palmar de Troya, les llenaron los oídos sobre la fe palmariana pura y original que ellos preservaban con nuestra autorización, celebraron reuniones secretas, recaudaron fondos y con ellos se infiltraron en las diócesis sin otro animo que el de apoderarse de la Santa Iglesia Católica. Finalmente, el Cardenal Anastasio María alertó sobre la posibilidad de que ciertos grupos sionistas actuaran contra la Iglesia Remanente y con ello creó un ambiente de paranoia y miedo entre los sacerdotes y laicos. Al mismo tiempo que ciertos grupos en paz y comunión con la Iglesia habían comenzado a denunciar las acciones de grupos judaizantes, parecía que las amenazas que el Cardenal Anastasio María había anunciado estaban por ocurrir. Esto llevó a que el mismo Cardenal formara una Congregación destinada a investigar la acción de grupos judaizantes.

Sin embargo, los fieles y leales Cardenales de la Santa Iglesia Católica, la Iglesia Remanente en el Exilio advirtieron muy pronto de estas acciones y dirigiéndose a Nos, denunciaron al Cardenal Anastasio, aportando pruebas contundentes de las acciones malignas de la Congregación de la Santa Faz. Fue por ello que Nos, Alejandro IX viendo que era necesario detener la plaga que amenazaba la existencia de nuestra Santa Iglesia no hemos dudado un segundo en aplicar las medidas necesarias para terminar con todos los males.

Es por ello que Nos, Alejandro IX velando por la paz y la seguridad de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana ordenamos, decretamos y establecemos:

Sea suprimida y extinguida la Congregación de la Santa Faz compuesta por sacerdotes provenientes de la Iglesia Palmariana.
Prohíbase ahora y en adelante restablecer la Congregación de la Santa Faz.
Todos los sacerdotes provenientes de la iglesia palmariana y que hasta el presente formaban parte de la Congregación de la Santa Faz sean separados de sus cargos, títulos y honores en la Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Remanente y sean suspendidos a divinis hasta que Nos, Alejandro IX nos expidamos individualmente para cada caso particular.
Declárese absolutamente nulo e inválido el llamado “Ordo Palmariano” que la Congregación de la Santa Faz introdujo en la Santa Iglesia Católica de forma subrepticia.
Todo obispo palmariano converso y que pertenezca a la Congregación de la Santa Faz por este decreto extinta y que haya utilizado el denominado “Ordo Palmariano” sea suspendido a divinis.
Todo sacerdote ordenado por obispos palmarianos conversos quede suspendido a divinis y su ordenación sea repetida sub conditione.
Todo sacerdote ordenado por obispos palmarianos conversos
Prohíbase en los seminarios, casas de estudios, capillas y oratorios cualesquier material bibliográfico o de cualesquier otro tipo proveniente de los palmarianos conversos, secuéstrese todo el material y sea entregado al Santo Oficio.
Secuéstrese todas las estampas de la Santa Faz que contengan los supuestos mensajes del Palmar de Troya y sean remitidos al Santo Oficio de forma inmediata.
Prohíbase cualesquier practica litúrgica o pseudopiadosa introducida por los palmarianos en la Iglesia. Si algún sacerdote la realiza que sea suspendido a divinis y removido de su jurisdicción.
Cualquier persona que de cobijo o apoyo a los palmarianos, sea este un fiel, un sacerdote u obispo incurre en Nuestra excomunión y en la indignación de los Apóstoles Pedro y Pablo.
Cualquier clérigo palmariano converso que se niegue a estas disposiciones, además de la suspensión a divinis reservada a Nuestra Persona sea excomulgado.

Todo esto lo mandamos por ser nuestro Decreto que expresa Nuestra Voluntad, apelando a la protección de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios
Dado en Villa María a los 15 días del mes de octubre.
Año MMXI de la Encarnación.
IV de Nuestro Pontificado.

lunes, 10 de octubre de 2011

El Papa visita Moreno


Su Santidad Alejandro IX, luego de mucho tiempo ha visitado la ciudad de Moreno, donde en su momento residió la Santa Sede en el Exilio durante la vida del Papa León XIV. El Sumo Pontífice asistió a una de nuestras iglesias más amadas: Nuestra Señora de la Compasión. Luego de celebrar misa, con la Iglesia llena y con el pueblo cristiano y fiel rebosando el templo, Su Santidad recordó la fidelidad de la curia en estos graves momentos, pidió a todos los fieles el mantener las oraciones por nuestros hermanos que en Alemania están sufriendo una injusta persecución y sobre todo llamó a quienes recientemente han decidido alejarse de la Iglesia, apartándose de Dios.
Finalmente, el Santo Padre se reunión el obispo Claudio María, quien lideró el grupo de los llamados “Padres de Moreno”. Dicha reunión tiene como objetivo iniciar las conversaciones para que el grupo que actualmente subsiste y adhiere al sedevacantismo se reincorpore a la Iglesia Católica. Recordamos que los "Padres de Moreno" son aquellos sacerdotes que rompieron la comunión con Su Santidad Alejandro IX luego de que éste promulgada el Decretum del 4 de Marzo ordenara el traslado de la Sede en el Exilio y el cuerpo de Su Santidad León XIV de feliz memoria a Villa María y el inicio de la liquidación de los bienes en ese municipio del Gran Buenos Aires. Como consecuencia del decreto, el 1º de Mayo del año 2009, el Obispo Claudio María ocupó junto con otros sacerdotes el Palacio Apostólico de Moreno y declararon que las acciones del Papa Alejandro IX eran ilegales; facasadas las negociaciones de la Santa Sede para que el obispo y los sacerdotes que le acompañaban depusieran su actitud, éste declaró que la Santa Sede estaba vacante por irregularidad en la elección de SS Alejandro IX y procedió a consagrar obispos sujetos a él.
La posibilidad de cerrar el cisma, con el regreso de los "Padres de Moreno" a la Santa Iglesia sería prioritario para el Papa. Preguntado al respecto, el Cardenal Emilio Javier de la Compasión insistió "el Papa se ha propuesto que los hijos de la Iglesia permanezcan en Paz y Comunión, esa pazy esa comunión que Cristo dejó. Quienes son hijos fieles de Dios reconocen a la Iglesia Verdadera de la cual el Papa es la Cabeza Visible".

domingo, 18 de septiembre de 2011

Condena al libro "La Iglesia en Misión” del Padre JuanMaria Lastrardi

DICTAMEN DEL SANTO OFICIO
SOBRE LA OBRA DEL PADRE JUAN MARÍA LASTRARDI SI
“LA IGLESIA EN MISIÓN”





El Santo Padre Alejandro IX a sabiendas de que el Padre Juan María Lastrardi SJ había publicado sin autorización de la Santa Sede un libro bajo el título “La Iglesia en Misión”, aún cuando pesaba sobre la Compañía de Jesús que se encuentra en comunión con la Santa Sede la prohibición expresa de publicar cualquier escrito sin autorización de la Inquisición, toda vez que la misma Compañía sólo existe a fin de dar cobijo a aquellos sacerdotes que ingresaron a la Iglesia Católica Apostólica Romana en paz y comunión con Su Santidad Alejandro IX por medio de congregaciones ignacianas, se dio la orden de que el libro titulado “La Iglesia en Misión” fuera revisado.

El Superior del Santo Oficio organizó entonces una comisión ad hoc la cual, luego de un diligente examen encontró en el texto que, en su versión impresa llega a las 96 páginas un total de 114 sentencias heréticas y próximas a la herejía pelagiana; así también, en el texto en cuestión, se relativiza la validez y el sentido que el Santo Padre Alejandro IX diera sobre las tesis del jesuita Luis de Molina y la herética doctrina de la concausalidad, juicio que el Santo Padre falló a favor de los Dominicos y que tuvo como consecuencia el inicio del proceso de canonización del Padre Bañez, quien luchó contra los jesuitas semipelagianos hace siglos, cuando la Compañía de Jesús comenzó a mostrar su espíritu anticristiano.  Finalmente, el libro, que parece orientado a servir de guía para misioneros, no expresa claramente que se trata de aquellas misiones de la Iglesia Remanente las únicas válidas, sino que, se refiere únicamente a “Nuestro Papa amado” y sólo en dos oportunidades, y sólo en notas a pié de página da el nombre del soberano Pontífice Alejandro IX.

Es por ello que esta Sagrada Congregación, reunida dio como sentencia que el libro La Iglesia en misión sea condenado y que su autor sea excomulgado. Se prohíbe terminantemente a todo católico leer ese libro, aquellos que lo posean deben entregarlo a las autoridades eclesiásticas  quienes lo quemarán, quedando solamente tres ejemplares en la Biblioteca Apostólica en la Sede en el Exilio.


FIRMADO:
J. ALEXANDER.
CARDENAL PREFECTO.


Refrendado

ALEXANDER IX PP

Carta de Su Santidad Alejandro IX a la Iglesia de Francia

Carta de Su Santidad Alejandro IX
A la Iglesia de Francia.


Queridos hermanos en Cristo Jesús:
Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y Verdadero hombre nos dio el Evangelio a fin de que lo transmitiéramos a toda nación, a toda lengua, a todas las gentes.

La Iglesia en Francia debe lucha a diario contra el modernismo, pero también contra el falso tradicionalismo. Debe luchar contra la Gran Ramera de Babilonia, pero también contra aquellos que son sus cómplices, aquellos que dicen ser católicos pero que reconocen al Anticristo Ratzinger como Papa legítimo en vez de denunciarlo como usurpador. Finalmente, existe un tercer grupo, enemigos a veces, aliados otras los tradicionalistas franceses que desconocen la Obra de la Dios por medio de la Iglesia que está en paz y comunión con Nos, Alejandro IX. Este tercer grupo se divide entre los sedevacantistas y los seguidores de algún antipapa que por allí aún pervive. Los últimos son herejes y deben ser dejados de lado, corresponde como hasta ahora se ha hecho el mantener la comunicación suficiente para amonestarlos y traerlos al redil de Nuestro Señor, con cuidado, no sea cosa que se infiltren en la Iglesia y quieran contaminarla con sus doctrinas perniciosas, enemigas de la Verdad.

Respecto a los sedevacantistas, es necesario como siempre tener cierto diálogo, porque de entre ellos hemos surgido nosotros, porque predican la verdad, pero niegan la existencia del Papa esperando aún que se elija a aquel que ya ha llegado. Conviene entonces, queridos hermanos que continuéis vosotros convirtiendo a los sedevacantistas como hasta ahora. Invitadlos como hacéis a las conferencias, visitadlos, buscad el diálogo pro sin nunca disimular que nosotros sabemos que la Sede no está vacante, antes bien, Pedro tiene sucesor en Nos.

Nos hemos sido informados de la gran labor que se ha realizado en Francia, de cómo la Iglesia ha crecido, principalmente por el trabajo conjunto entre el clero y el pueblo cristiano. ¿Existe acaso algo mejor que ello? Si algo nos enseñó la crisis que implicaron los años del Concilio fue aquel problema en el cual nos vimos cuando el pueblo admitió todas las herejías emanadas del Conciliabulo por el sólo hecho de que autoridades oficiales (oficiosas) las promulgaban. El pueblo se desentendió de la verdad, pero ahora no ocurre lo mismo, ahora tenemos otra situación, ahora nosotros, tenemos a un pueblo que conoce la doctrina, que la enseña a sus hijos, tenemos un ejercito de sacerdotes que saben muy bien que es la Verdad y que es la Mentira y debemos mantener esta unidad pase lo que pase, cueste lo que cueste.

Los obispos en Francia deben saber que cuentan con todo Nuestro apoyo, las medidas que se adoptaron contra aquellos sacerdotes que habían salido de nosotros, pero que nunca fueron de los nuestros tienen completa aceptación de parte Nuestra. Deben ser expelidos de manera inmediata aquellos que introduzcan doctrinas nuevas o sospechosas de herejía y si son plenamente heréticas no debe perderse ni un minuto de tiempo: el hereje no forma parte de la Iglesia, está excomulgado por su mismo pecado y delito. La reciente salida de un grupo de sacerdotes no debe ser vista con dolor por los obispos, al contrario, deben sentirse reconfortados, porque las denuncias que realizaron los fieles demuestran hasta que punto la Gracia está entre los fieles de Francia. El dolor de los obispos, de los superiores es comprensible, pero también es admirable las acciones valientes que realizaron a fin de cortar el mal de raíz y de inmediato, más todavía en un país donde muchos son enviados a estudiar en nuestro Seminario Internacional. Cuando en Australia se dio, por la época de nuestro amado predecesor León XIV de Feliz memoria, una situación similar se intentó una solución por medio de paternales amonestaciones: del superior del seminario, del vicario episcopal luego, del Obispo más tarde y finalmente del mismo Papa. Pocos se atrevieron en aquel momento en decir cual era la solución: intervención del seminario, confiscación de todos los libros, interrogatorio a todos y a cada uno de los seminaristas y profesores y expulsión inmediata de los que adherían a la herejía. Las consecuencias de haber perdido tiempo son conocidas y hasta hoy existen: los que debieron ser expulsados terminaron yéndose por sí mismos, llevándose consigo bienes de la Iglesia y fundando en Hobart una suerte de monasterio, consiguieron se les consagrara un obispo y finalmente contactaron con aquel heresiarca que es el apóstata sacerdote Sebastián Fernández, enemigo de la Iglesia de Dios. En Francia fue tal la rapidez, que los infiltrados no tuvieron tiempo de actuar: sorprendidos en su pecado fueron enviados a las parroquias y separados en calidad de ayudantes, creyendo que serían premiados, cuando se los recibió se les notificó que habían sido expulsados del seminario y se les entregó la carta de excomunión firmada por Su Eminencia el Cardenal Raphäel Auguste de la Compasión.

No sólo confirmamos estas acciones como justas y necesarias, sino que además cuentan con nuestra completa y total bendición.

Sabemos que el pueblo cristiano de Francia tiene grades pruebas, el Señor ha decidido probar a quienes son fieles y quienes están infiltrados, corresponderá a los cristianos verdaderos denunciar públicamente a aquellos que son traidores de la Iglesia en esta hora tan importante. Los sacerdotes deben continuar, como hasta ahora con su trabajo: en las parroquias, en las misiones que se van levantando día a día. Nos llegan informes y noticias, cada vez más numerosas de ciudades donde se erige primero un centro de Misa y luego una capilla, un priorato o directamente, como fue el caso de Limognes una parroquia. Ha sido nuestra decisión, además, previa consulta con la Curia el traslado del Arzobispo Primado de Francia, a la ciudad de C. Ferrand, circunstancia que ya había sido tratada previamente por la delegación francesa que visitó la Santa Sede los días 22 al 28 de octubre.

¡Cuantas noticias felices llegaron de Francia! ¡Que alegría dio a nuestro corazón saber que esta nación heroica con un pueblo cristiano estaba luchando, más que nunca por la restauración de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo! Es por ello que no podemos sino recordarlos en nuestras oraciones de una manera más ferviente, así como también agradecerle a Dios por manteneros en la Gracia.
Sin más Nos despedimos de Vosotros, recordándolos en nuestras oraciones e impartiéndoles Nuestra Bendición Apostólica,

Vuestro Siervo,
Alejandro
Dado en Villa María
A los 14 días del mes de septiembre del año MMXI de Nuestro Señor,

Carta de Su Santidad Alejandro IX a la Iglesia de Francia

Carta de Su Santidad Alejandro IX
A la Iglesia de Francia.

Queridos hermanos en Cristo Jesús:
Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y Verdadero hombre nos dio el Evangelio a fin de que lo transmitiéramos a toda nación, a toda lengua, a todas las gentes.
La Iglesia en Francia debe lucha a diario contra el modernismo, pero también contra el falso tradicionalismo. Debe luchar contra la Gran Ramera de Babilonia, pero también contra aquellos que son sus cómplices, aquellos que dicen ser católicos pero que reconocen al Anticristo Ratzinger como Papa legítimo en vez de denunciarlo como usurpador. Finalmente, existe un tercer grupo, enemigos a veces, aliados otras los tradicionalistas franceses que desconocen la Obra de la Dios por medio de la Iglesia que está en paz y comunión con Nos, Alejandro IX. Este tercer grupo se divide entre los sedevacantistas y los seguidores de algún antipapa que por allí aún pervive. Los últimos son herejes y deben ser dejados de lado, corresponde como hasta ahora se ha hecho el mantener la comunicación suficiente para amonestarlos y traerlos al redil de Nuestro Señor, con cuidado, no sea cosa que se infiltren en la Iglesia y quieran contaminarla con sus doctrinas perniciosas, enemigas de la Verdad. Respecto a los sedevacantistas, es necesario como siempre tener cierto diálogo, porque de entre ellos hemos surgido nosotros, porque predican la verdad, pero niegan la existencia del Papa esperando aún que se elija a aquel que ya ha llegado. Conviene entonces, queridos hermanos que continuéis vosotros convirtiendo a los sedevacantistas como hasta ahora. Invitadlos como hacéis a las conferencias, visitadlos, buscad el diálogo pro sin nunca disimular que nosotros sabemos que la Sede no está vacante, antes bien, Pedro tiene sucesor en Nos.
Nos hemos sido informados de la gran labor que se ha realizado en Francia, de cómo la Iglesia ha crecido, principalmente por el trabajo conjunto entre el clero y el pueblo cristiano. ¿Existe acaso algo mejor que ello? Si algo nos enseñó la crisis que implicaron los años del Concilio fue aquel problema en el cual nos vimos cuando el pueblo admitió todas las herejías emanadas del Conciliabulo por el sólo hecho de que autoridades oficiales (oficiosas) las promulgaban. El pueblo se desentendió de la verdad, pero ahora no ocurre lo mismo, ahora tenemos otra situación, ahora nosotros, tenemos a un pueblo que conoce la doctrina, que la enseña a sus hijos, tenemos un ejercito de sacerdotes que saben muy bien que es la Verdad y que es la Mentira y debemos mantener esta unidad pase lo que pase, cueste lo que cueste.
Los obispos en Francia deben saber que cuentan con todo Nuestro apoyo, las medidas que se adoptaron contra aquellos sacerdotes que habían salido de nosotros, pero que nunca fueron de los nuestros tienen completa aceptación de parte Nuestra. Deben ser expelidos de manera inmediata aquellos que introduzcan doctrinas nuevas o sospechosas de herejía y si son plenamente heréticas no debe perderse ni un minuto de tiempo: el hereje no forma parte de la Iglesia, está excomulgado por su mismo pecado y delito. La reciente salida de un grupo de sacerdotes no debe ser vista con dolor por los obispos, al contrario, deben sentirse reconfortados, porque las denuncias que realizaron los fieles demuestran hasta que punto la Gracia está entre los fieles de Francia. El dolor de los obispos, de los superiores es comprensible, pero también es admirable las acciones valientes que realizaron a fin de cortar el mal de raíz y de inmediato, más todavía en un país donde muchos son enviados a estudiar en nuestro Seminario Internacional. Cuando en Australia se dio, por la época de nuestro amado predecesor León XIV de Feliz memoria, una situación similar se intentó una solución por medio de paternales amonestaciones: del superior del seminario, del vicario episcoal luego, del Obispo más tarde y finalmente del mismo Papa. Pocos se atrevieron en aquel momento en decir cual era la solución: intervención del seminario, confiscación de todos los libros, interrogatorio a todos y a cada uno de los seminaristas y profesores y expulsión inmediata de los que adherían a la herejía. Las consecuencias de haber perdido tiempo son conocidas y hasta hoy existen: los que debieron ser expulsados terminaron yéndose por sí mismos, llevándose consigo bienes de la Iglesia y fundando en Hobart una suerte de monasterio, consiguieron se les consagrara un obispo y finalmente contactaron con aquel heresiarca que es el Padre Sebastián Fernández, enemigo de la Iglesia de Dios. En Francia fue tal la rapidez que los infiltrados no tuvieron tiempo de actuar: sorprendidos en su pecado fueron enviados a las parroquias y separados en calidad de ayudantes, creyendo que serían premiados, cuando se los recibió se les notificó que habían sido expulsados del seminario y se les entregó la carta de excomunión firmada por SER Cardenal Raphaël Auguste de la Compasión.
No sólo confirmamos estas acciones como justas y necesarias, sino que además cuentan con nuestra completa y total bendición.
Sabemos que el pueblo cristiano de Francia tiene grades pruebas, el Señor ha decidido probar a quienes son fieles y quienes están infiltrados, corresponderá a los cristianos verdaderos denunciar públicamente a aquellos que son traidores de la Iglesia en esta hora tan importante. Los sacerdotes deben continuar, como hasta ahora con su trabajo: en las parroquias, en las misiones que se van levantando día a día. Nos llegan informes y noticias, cada vez más numerosas de ciudades donde se erige primero un centro de Misa y luego una capilla, un priorato o directamente, como fue el caso de Limognes una parroquia. Ha sido nuestra decisión, además, previa consulta con la Curia el traslado del Arzobispo Primado a la ciudad de C. Ferrand, circunstancia que ya había sido tratada previamente por la delegación francesa que visitó la Santa Sede los días 22 al 28 de octubre.
¡Cuantas noticias felices llegaron de Francia! ¡Que alegría dio a nuestro corazón saber que esta nación heroica con un pueblo cristiano estaba luchando, más que nunca por la restauración de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo! Es por ello que no podemos sino recordarlos en nuestras oraciones de una manera más ferviente, así como también agradecerle a Dios por manteneros en la Gracia.
Sin más Nos despedimos de Vosotros, recordándolos en nuestras oraciones.

ALEXANDER IX
Dado en Villa María
A los 14 días del mes de septiembre del año MMXI de Nuestro Señor,

domingo, 10 de julio de 2011

Patrimonio Pontificio

El Papa Alejandro IX ha dado a conocer a la Iglesia la creación del "Patrimonio Pontificio". Por medio de un decreto especial reservado a la Curia (In nomine Domini) ha dado el reconocimiento histórico que era necesario para la grandeza de la Iglesia. Así, recordando la importancia que tuvieron en la historia reciente de la Iglesia Católica en el Exilio la Villa de Moreno, General Rodriguez y Luján, el Santo Padre decidió elevarlos al estatuto de “Patrimonio Pontificio”. Como tales quedan sujetas como una única Diócesis que es patrimonio privado del Sumo Pontífice en el Exilio, quien custodiará su gobierno de manera privada y tendrá además el título de "Soberano".


Vista aérea de la Catedral Nuestra Señora de la Compasión
en la Santa Sede en el Exilio, Villa María

Encíclica Etiam sit continua, sobre la doctrina del limbo


Encíclica de Su Santidad
Alejandro IX

Etiam sit continua
A todos los que al presente están en paz y comunión con la Santa Iglesia




Debido a las continuas preguntas que dirigieron los muy venerables obispos y reverendos sacerdotes en paz y comunión con esta Santa Sede Apostólica respecto al Limbo de los Parvulos y si la misma creencia debía ser tenida o no como un dogma de fe, o si debía ser repudiada como un error e incluso como una herejía, Nos, ordenamos y establecemos que no se enseñe más como creencia católica la existencia del limbo de los párvulos y que la misma sea tenida como una mera especulación creada por los escolásticos que, si bien no es semipelagiana, sabe y se aproxima demasiado a la dicha herejía. Por el contrario, ordenamos sea tenida como doctrina de fe la enseñanza más antigua de los Padres, muy especialmente la de San Agustín que sostenía que aquellos que morían bajo la pena de pecado original eran arrojados al infierno donde sufrían la pena de fuego.

Establecemos por lo tanto que la doctrina del limbo sea quitada de todos los catecismo y que todo aquel que insista en su enseñanza sea inhabilitado para la misma si se trata de un sacerdote, empero si se trata de un obispo, arzobispo o cualquier otra dignidad, quede suspendido a divinis y que sólo pueda ser rehabilitado por la Silla Apostólica.



Dado en Villa María,
A los 9 días del mes de Julio del año MMX
III de Nuestro Pontificado.

Decreto de Canonización

DECRETO DE CANONIZACIÓN
DE SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
PARA PERPETUA MEMORIA



Nos, Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios, ordenamos y decretamos que el Papa Clemente IX nuestro predecesor sea elevado a la Gloria de los Altares, considerado y reverenciado como Santo por la Iglesia toda.

Alejandro IX
Dado en Villa María, a los 10días del mes de junio, año MMXI de Nuestro Señor,
III de Nuestro Pontificado

Curia Papal

En virtud de las reformas que Su Santidad Alejandro IX lleva adelante en el marco del Año Santo, ha dado a conocer el nombre de los Cardenales que componen la Curia Papal, así como la nueva organización de las Sagradas Congregaciones.
Aunque no se hizo pública hasta el día de hoy, los Cardenales entraron en funciones desde la promulgación del Motu Proprio Romanus Pontifex.




Sumo Pontífice: SU SANTIDAD ALEJANDRO IX.

Secretario de Estado: SER Cardenal Emilio Javier de la Compasión
Cardenal Camarlengo: SER Cardenal John William de la Compasión


Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio: SER Cardenal Jon Alex de la Compasión
Sagrada Congregación del Concilio de Trento: SER Cardenal Daniel de la Compasión
Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos: SER Cardenal Michael de la Compasión.
Sagrada Congregación para la Causa de los Santos: SER Cardenal Martín de la Compasión
Sagrada Congregación de Propaganda Fide: SER Cardenal Giovanni de la Compasión.
Sagrada Congregación de las Iglesias Orientales: SER Cardenal János de la Compasión.
Sagrada Congregación para los Seminarios y los institutos de Estudios: SER Cardenal Carlo Giuliano de la Compasión.
Sagrada Congregación de los regulares: SER Cardenal Eduardo de la Compasión.
Sagrada Congregación de la Imprenta Pontificia: SER Cardenal Nicolás de la Compasión.
Sagrada Congregación de las indulgencias y reliquias: SER Cardenal Santiago de la Compasión.

Decreto Decessorum Nostrorum

Nos, Alejandro IX, siguiendo el ejemplo de Nuestros Predecesores declaramos que el gran Agustín, Obispo de Hipona, Doctor de la Iglesia debe ser considerado doctor infalible sobre la Gracia y la predestinación. Cualquier doctrina contraria a la enseñanza de San Agustín no debe ser enseñada a los fieles y menos aún en los seminarios y casas de estudio.

Dado en Villa María, a los 30 días del mes de junio,
Año MMXI de la Gracia
III de Nuestro Pontificado.

Bula Cum Papatus restitui

BULA DE SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
Cum Papatus restitui





Desde la restauración del Pontificado, la Santa Iglesia Católica ha recibido muchas veces, la ayuda y colaboración de aquellos que no están ni en paz ni en comunión con el Papa. Esto no debe ser interpretado de manera alguna como una “colaboración en cuestiones doctrinales” ni una “convergencia de creencias”, sino más bien, como un gesto de amistad que no es intrinsicamente malo, sino que, al contrario ha beneficiado a la Iglesia Católica y al Sumo Pontífice en más de una situación.
Sin embargo, aunque estemos en paz con estas comunidades, no podemos jamás estar en comunión con aquellos que niegan nuestra fe. Aunque estos tengan sucesión apostólica válida y reconocida nos es imposible comulgar con ellos o recibir de ellos los sacramentos y menos aún asistirles con el Sacramento del Orden mientras no sean fieles en unión y verdad con Cristo Nuestro Señor, lo cual solo puede ocurrir en la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica, en paz y comunión con el Soberano Pontífice Sucesor de San Pedro.
Es por ello que, para despejar toda duda y aclarar cualquier consulta ordenamos y establecemos que queda absolutamente prohibido a cualquier clérigo asistir a ceremonias u oraciones ecuménicas.
Todo esto lo mandamos y establecemos por Nuestra Autoridad,


ALEJANDRO IX
Dado en Villa María, a los 23 días del mes de Julio,
Año MMXI de la Gracia
III de Nuestro Pontificado.

Respuesta sobre el "silencio prudente"

Respuesta de la Congregación del Concilio de Trento sobre el silencio de la comunión con el Papa Alejandro IX, llamado por algunos "silencio prudente".

Ante la consulta:
¿Es lícito a los religiosos ocultar que están en comunión con la Santa Sede en el Exilio a fin de recibir donaciones?
Respuesta: No, no es lícito.

¿Están obligados los clérigos de la Iglesia Remanente a comunicar a quienes les pregunten que ellos no recoocen como Papa a Joseph Ratzinger, sino a Su Santidad Alejandro IX?
Si, están obligados bajo pena de excomunión.



Villa María, 25 de julio de MMXI.

Firmado SER Cardenal Daniel de la Compasión
Prefecto

REFRENDADO: SS ALEJANDRO IX

Decreto del Santo Oficio sobre los errores referentes al poder de los Obispos

Decreto del Santo Oficio
Sobre la potestad de los obispos.

Los reverendos Padres de la Congregación del Santo Oficio examinaron, por pedido de Su Santidad Alejandro IX felizmente reinante una serie de cartas pastorales y anuncios públicos realizados por obispos en paz y comunión con esta Santa Sede Apostólica referentes exclusivamente a las cuestiones de jurisdicción y poderes episcopales.
Esta Sagrada Congregación encontró que en estos textos, de diversos autores había errores que, aunque parecían inocentes habían sido condenados ya en los Concilios de la Iglesia y más recientemente en la disputa que mantuvo esta Santa Sede Apostólica en el exilio con el obispo cismático brasileño Duarte Santos Rodrigues. A fin de evitar que estos errores ingresen a la Iglesia como veneno del demonio, es que esta Santa Congregación, luego de un cuidadoso exámen los resumió en las siguientes tesis:

Primero: Todo obispo recibe con su consagración el poder de orden y el poder de jurisdicción. Condenada como falsa, temeraria, herética y cismática.
Segundo: Todo obispo tiene el poder de atar y desatar. Condenada como falsa, temeraria, herética, cismática.
Tercera: El poder de jurisdicción es inherente al cargo de Obispo y el Papa no puede quitarlo ni suspenderlo a un obispo. Herética, cismática, inductora al cisma e injuriosa contra el Sumo Pontífice.
Cuarta: Los obispos son presidentes de las comunidades cristianas. Falsa, heretica, injuriosa y destructora del orden monárquico de la Iglesia.
Quinta: Cuando el Papa delega poderes en los obispos, lo que realmente hace es devolverle al obispo las facultades que estos tienen de por sí y que estos decidieron entregar al Sumo Pontífice. Falsa, temeraria, cismática e inductora al cisma, injuriosa contra el Sumo y Romano Pontífice hoy en el exilio.
Sexta: Los obispos pueden elevar a la gloria de los altares a quienes ellos crean conveniente, porque es atribución episcopal y el Papa cuando canoniza lo hace como Obispo y no como Vicario de Cristi. Falsa, temeraria, injuriosa, promotora de los errores del vulgo sobre las supersticiones del vulgo, cismática e injuriosa contra el Romano Pontífice.
Séptima: Los obispos pueden, por sí mismos y sin autorización del Sumo Pontífice crear diócesis nuevas e instalar obispos o vicarios, o crear provincias eclesiásticas en tierras de otros obispos sin notificar al ordinario y desde luego, sin que el Papa lo autorice. Falsa, temeraria, injuriosa contra la comunión de los Santos y la paz de la Iglesia, promotora de la anarquía y la rebelión contra el Sumo y Soberano Pontífice.



Las siguientes tesis fueron presentadas al Papa Alejandro IX en la audiencia que diera al Prefecto de la Sagrada Congregación y confirmada la condena por el Sumo Pontífice en el Exilio.


Dado en Villa María, 17 de julio de MMXI

William Cardenal Alexander

REFRENDADO
ALEJANDRO IX, SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS.

domingo, 5 de junio de 2011

Mensaje del Papa Alejandro IX en virtud del aniversario de su elección

En la misa solemne celebrada este 24 de mayo del corriente año 2011 el Papa Alejandro IX leyó el mensaje en virtud de un nuevo aniversario de su elección. Recordamos con mucha alegría aquel 24 de mayo, cuando los obispos y cardenales de la Iglesia, luego de implorar al Señor que no olvidara a sus hijos y que recordara la promesa que le hizo a la Iglesia de asistirla perpetuamente, elegieron por aclamatio al actual Soberano Pontífice, Alejandro IX.


Como es tradición, el Papa leyó su mensaje durante el sermón, el cual nos muestra el estado de la Iglesia y las metas a corto y a largo plazo por las que debemos orar.


Y no lo olvidemos:




Hamemus Papam!









Carísimos Hermanos en Jesucristo Nuestro Señor:

Es un gran motivo para Nos poder dirigiros estas palabras en esta fecha, tan especial para la Historia de la Santa Iglesia Católica. Cuando hace tres años atrás, Nuestro Predecesor Juan Bautista Bonetti renunciaba al Sumo Pontificado, de forma libre e iluminado por la Gracia de Dios, muchos pronosticaron la ruptura de la Iglesia. Tanto entre los fieles como entre los no católicos se tornó la consternación en mofa. Hubo, y no lo podemos negar, incluso entre los Cardenales de la Iglesia quienes propusieron que no se procediera a una nueva elección y que, por el contrario, dejaramos la Sede Vacante hasta que Dios decidiera darnos un pontífice.
¿No fue aquello una traición a la Iglesia? ¿No constituía aquello un acto de subversión, el deseo del cisma y la negación de la naturaleza de la Iglesia? Pues, hace tres años atrás, los Cardenales fieles a su mandato, junto con los obispos habilitados por el aún Pontífice Inocencio se reunieron en estos mismos muros, en esta misma Iglesia, aún inacabada e inspirados por el Espíritu Santo nos eligieron a Nos, indigno pecador como nuevo Vicario de Cristo. Y fue desde aquel 22 de mayo del año 2008 de Nuestro Señor Jesucristo que hemos luchado por la Santa Iglesia, por su restauración plena y total. Tres años han pasado desde aquel día y si Dios lo quiere, muchos años más podremos seguir con nuestra labor.
En estos tres años, Carísimos Hermanos hemos remplazado la estructura de misiones que existían en los primeros tiempos de la Restauración del Papado por la estructura diocesana, la estructura jurídica normal de la Iglesia. No fue fácil, muchos obispos vieron con temor la posibilidad de perder influencia, de ver menguada su dignidad a medida que se alejaban de la Santa Sede en el exilio. Algunos incluso demostraron no estar tan preparados para el gobierno diocesano como habíamos imaginado. Años de trabajo misional hicieron que los obispos no supieran enfrentarse a la sujeción a una misma jurisdicción y menos aún, en muchos casos, a tener que convivir con otros obispos, a veces, de otros ritos, en plena paz y comunión con esta Santa Sede. Pero aprendieron, como Nos, iluminado por el Espíritu Santo, aprendimos a gobernar la Barca de Pedro.
En el último año de Nuestro Pontificado hemos crecido. ¡Y Cuanto! Nos expandimos por el Globo ¡Gracias a Dios! En América Latina la Iglesia ha dejado de ser marginal y día a día se reciben más y más pedidos para ingresar a la Comunión de los Santos. Si, fuimos también engañados, se nos mintió, pero quien le miente a la Iglesia le miente a Dios, y quien eso hace merece la Ira del Señor en este Siglo y también en el venidero. Ha sido parte fundamental de nuestro programa de gobierno el restablecer las diócesis. Hoy, podemos decir que aquí, en Argentina este trabajo se encuentra prácticamente concluido. En Uruguay la Iglesia crece, unificada bajo su ordinario, quien además lucha contra la masonería y las falsas religiones. En Brasil se estableció una Iglesia de Rito Oriental, la Iglesia Sirio-Malankar, gobernada por el Catolicós… esta Iglesia crece y nos recuerda, tan cerca de Nos como Dios desea ser adorado por diferentes ritos e diferentes tradiciones. El Catolicós Makarios, además, ha sido autorizado a tener un espacio propio para publicar las noticias de su Iglesia… y muchos han llegado a conocer de Nosotros Gracias a su labor misional. Bendecir su obra es lo mínimo que podemos hacer. Sabemos además que varios de nuestros más cercanos se han preocupado por la increíble autonomía con la que el Catolicós se maneja, pero acaso ¿No es la autonomía algo propio de los Patriarcas? ¿No damos tanta libertad a Makarios porque confiamos plenamente en él?
En los Estados Unidos nos expandimos también. Hoy, la Iglesia Norteamericana es parte integral de la Comunión de los Santos. Cuando los episcopalianos solicitaron entrar a la Iglesia, Nos decidimos permitir el Rito de Sarum por ser este un ritual válido y tolerado por el decreto Quo Primum de Nuestro Venerable Predecesor San Pío V. Otro tanto ocurre en Europa, donde además, hemos decidido enviar a nuestro muy querido y apreciado hermano, el Cardenal Aristótoles Papaloupos como Visitador de las Iglesias del viejo continente con plenos poderes para reformar aquello que sea menester y para confirmar el buen accionar de los que jamás dejaron de ser fieles a la Primera Sede, hoy en el exilio.
Pero no todo es alegría, carísimos hermanos. Antes bien, tenemos muchas dificultades, a las que solo el concurso de todos los fieles, de todos los sacerdotes y obispos, juntos, pueden dar solución. Es menester mantener el orden y la sumisión al Soberano Pontífice, ser fieles al Catecismo y la Doctrina Sana que nosotros confirmamos.
Este año, que tiene la particularidad de ser un año Santo, debemos trabajar con más añico en restaurar todo en Cristo, a fin de la Iglesia pueda triunfar y, en un futuro no muy lejano, recuperar los lugares de donde ha sido expulsada.
Confiamos en el Señor y en vuestras Oraciones para seguir con esta tarea por el bien de la Santa Madre Iglesia.





Dado en Villa María,
A los 24 días del mes de Mayo del año MMXI de la Gracia
IV de Nuestro Pontificado

Decreto del Papa sobre las "elecciones episcopales"

Decretum
Certior fratres
de Nuestro Santísimo Señor
Alejandro IX

Siervo de los Siervos de Dios



Avisados por nuestros hermanos de que, en ciertas iglesias los fieles, alentados por pastores disolventes, han adjudicado al pueblo el derecho inherente de elegir a sus obispos y solicitar a otros diocesanos, sin nuestra autorización que los consagrasen obispos, sin que Nos hayamos validado dicha elección, no podemos sino considerar estas acciones peligrosas para la Unidad de la Iglesia en su forma de Gobierno, que es Monárquica y Centrada en la Figura del Sumo y Romano Pontífice.
Es por ello que declaramos que, Dios no lo permita, ocurriera que algún grupo de fieles y sacerdotes, o sacerdotes solos, o fieles solos decidieran elegir de entre ellos a uno como obispo y le hicieran consagrar, todos los que participaron de la elección reciben la excomunión reservada a la Sede Apostólica y constituye un acto cismático en si mismo y por lo tanto debe ser condenado y repudiado por todos los católicos.

Dado en Villa María,
A los 23 días del mes de Mayo, Año MMXI
IV de Nuestro Pontificado.

jueves, 5 de mayo de 2011

Motu Proprio de SS Alejandro IX Nobis data

Motu proprio
DOMINUS DEDIT



DE SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
PARA PERPETUA MEMORIA





El Señor nos dió a Nosotros el poder y la autoridad de regir la Santa Iglesia en la tierra, y el fin de la misma es el de servir de Arca de Salvación para que los elegidos puedan llegar a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Nos, Alejandro IX, movidos por el Espíritu Santo, que nos guía y nos asiste de forma constante, velando por la salud espiritual de aquellos que pretenden formar parte de la Iglesia Santa Católica, Apostólica Romana Remanente, que se encuentra en el exilio, en las catacumbas ordenamos y establecemos, siguiendo la antigua disciplina de la Iglesia, a fin de que ninguno de los Hijos de Dios se pierda, que todo aquella persona que ingresa a Nuestra Comunión respecto al bautismo debe seguirse las siguientes normativas.

Primero, toda persona debe ser bautizada nuevamente al ingresar a la Iglesia si proviene de alguna secta a-católica, sea esta luterana, presbiteriana, anglicana o la misma Sinagoga de Satanás en comunión con el Vaticano II. Solamente, si el Sacerdote u Obispo considera la posibilidad de un previo bautismo válido, debe hacer mención de la formula condicional, en caso contrario, la misma debe omitirse.

Segundo, todos los angloparlantes que ingresen a Nuestra Iglesia deben ser bautizados nuevamente si es que el primero se hizo en lengua vernácula si en vez de decir "Holy Ghost" se dijo "Spirit". Queda prohibido en estos casos la omisión de la formula condicional.

Tercero, Si en el presente existiera, algún fiel en paz y comunión con esta Santa Sede en el Exilio, el cual no pudiera asegurar que fue bautizado en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, o nuestros sacerdotes y obispos tuvieran la suficiente certeza moral de que los mismos fueron bautizados de una forma dudosa, ordenamos que estas personas sean rebautizadas condicionalmente.

Cuarto, Si hubiera ocurrido por la autoridad permisiva de Dios, de que entre nosotros se hubiera conferido el sacramento del orden a un hombre cuyo bautismo fue dudóso, se considera como tal o existe la sospecha mínima de ello, ordenamos y establecemos por Nuestra Santa Autoridad que el mismo sea bautizado en sigilio y que de la misma manera reciba todas las ordenes sub conditione.

Nos, Alejandro IX, ordenamos y decretamos que el punto primero y segundo entre en vigencia a partir del día mismo de la firma de este decreto.
Respecto al punto tercero, ordenamos que desde el día primero de mayo hasta el día treinta de enero del próximo año de Nuestro Señor Jesucristo 2012 se realicen los respectivos bautismos lo más pronto posible. Podrán los sacerdotes solicitar ayuda a otros fieles para semejante tarea si es que aquellos no pudieran dar abasto.
Si, Dios no lo permita, luego del treinta de enero quedara algún fiel sin ser rebautizado si así lo ameritara, que el mismo sea bautizado inmediatamente.
Finalmente establecemos que, si en algún lugar, alguno de los fieles se negara a ser rebautizado, que el mismo sea amonestado en secreto por el sacerdote de su jurisdicción, más si así no lo admitiera, que dicho sacerdote se comunique con su obispo y que este lo excomulgue de forma inmediata, haciéndolo público y manifiesto apelando a estas, Nuestras Letras.



ALEJANDRO IX
Dado en Villa María
1º de Mayo del Año MMXI de Nuestro Señor Jesucristo.
III de Nuestro Pontificado

sábado, 30 de abril de 2011

Acto de reparación por la beatificación de Wojtyla

En el día de la fecha, la Su Santidad Alejandro IX ha firmado un decreto por el cual aprueba el Acto de reparación por la beatificación que la Iglesia Montiniana realizará del hereje público y manifiesto Karol Wojtyla.
Según informó el Cardenal Secretario de Estado, Su Santidad desea que toda la Iglesia Católica se una a la llamada realizada en su momento por Catolicós Makarios en virtud de la felonía que el Antipapa Benedicto XVI realizará el primero de mayo. Las acciones para la reparación fué consultada la Congregación del Concilio de Trento, según se estableció por el Decretum del Santo Padre, el acto de reparación comenzará el 30 de abril y finalizará el siete de mayo. Todos los fieles deben rezar un rosario, meditando los misterios dolorosos y rezar la oración a San José Patriarca de la Iglesia. A su vez, los sacerdotes celebrarán misas y realizarán ayuno riguroso, pudiendo únicamente cenar, pero se abstendrán de carnes y beberán únicamente agua.

Festejos por el cumpleaños del Santo Padre Alejandro IX

Como es por muchos sabido, este 23 de abril fue el cumpleaños de nuestro amado Pontífice, felizmente reinante, Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios. Coincidiendo su cumpleaños con la Semana Santa, centenares de sacerdotes y muchos obispos venidos para la celebración de la Pascua pudieron agasajar al joven pontífice. Tambien se ocntó con la presencia de muchísimos fieles que viajaron desde muy lejos para dejar algún presente, alguna donación o cartas de felicitación al Santo Padre, quien los saludó personalmente en un hermoso día de campo que compartimos todos los presentes.

A su vez, el Papa recibió además muchos saludos por internet, tanto en su página de Facebook como por correo electrónico, a todos ellos el Santo Padre les dedica estas palabras



Carta de Su Santidad Alejandro IX
Con motivo de los saludos recibidos por su cumpleaños



Carísimos hermanos y amigos:
Nos hemos recibido con gran alegría una gran cantidad cartas y correos electrónicos provenientes de todos los rincones del mundo con la intención de saludarnos y felicitarnos por nuestro natalicio. A todos ustedes queremos, muy sinceramente decirles gracias, pero especialmente gracias por sostenernos con vuestras oraciones, nunca tan necesarias como hoy.
En estos días en los que la fe parece haber sido erradicada del mundo, en los que el modernismo parece haber triunfado y con él la herejía judaizante y noájida, debemos mas que nunca permanecer unidos para luchar contra los enemigos de la Cruz de Cristo.

Me despido de ustedes dejándoles mi bendición apostólica.

†ALEJANDRO IX PP
Dado en Villa María
A los xx días del mes de Abril del año XXXI de NSJC
III de Nuestro Pontificado

sábado, 23 de abril de 2011

Ingreso de clero ordenado de otras Iglesias

Recientemente un acontecimiento ha tenido preocupado a Su Santidad Alejandro IX, se trata de la cantidad de sacerdotes y obispos que intentan ingresar a la Santa Iglesia Remanente. Esto no puede sino alegrar por un lado, pero también preocupa por otros motivos, en efecto ¿Cuál es el límite de estos hombres? ¿Realmente están buscando a Dios? ¿Cómo debemos responderse a estos pedidos que no dejan de llover?
La Iglesia tiene mecanismos ordinarios para estos asuntos. Empero, desde que Su Santidad abrió una cuenta en Facebook las cosas se complicaron ya que muchos han decidido solicitar su admisión via mensajes en facebook (¡!) Algunos con maneras muy energicas e insistentes. Contaremos un solo caso. Hace poco más de una semana, la se había dado inicio a la incorporación de un hombre a la Iglesia en calidad de clerigo, empero averiguaciones posteriores detuvieron su ingreso cuando, para mayor escándalo se descrubrio que había ocultado información importante, como que estaba casado y para peor, que no habia realmente convertido al catolicismo.
Es por ello que, para evitar confusiones, insistimos que toda hombre ordenado que desee ingresar a la Santa Iglesia Católica bajo el gobierno de Su Santidad Alejandro IX debe comunicarse con nosotros vía correo electrónico únicamente y debe aceptar el veredicto que, sobre sus ordenes de la comisión correspondiente. Nadie puede exigirle a la Iglesia que reconozca sus ordenes y menos aún tratar de imponer su desición. Las cuestiones de jurisdicción y orden fueron un grave problema hace algún tiempo cuando ocurrió el triste incidente con el Obispo Brasielero Antonio Santos Duarte quien juró lealtad al Soberano Pontífice para luego colocar óbices y exigirle a la Iglesia la plenitud de los poderes de jurisdicción cuando el Papa y sus legados le habían solicitado un "tiempo" de análisis.
Insistimos que nuestro correo electrónico UNICO es icaremanente@yahoo.com.ar y al él deben dirigirse todas las consultas.

sábado, 9 de abril de 2011

Convocatoria de unidad por el año Santo

Durante la Santa Misa celebrada hoy en la Sede Apostólica en el Exilio Su Santidad Alejandro IX ha realizado un llamado a todos los católicos que rompieron la comunión con la Santa Sede en el Exilio, especialmente desde el año 2006 al presente. En su sermón el Papa declaró:

Hemos decidido esta medida con el mayor amor y animo de unidad que puede albergar el corazón de cualquier católico. Convocamos a todos aquellos que alguna vez estuvieron en perfecta paz y comunión con la Sede en el Exilio, a aquellos que alguna vez celebraron la Misa una cum León XIV o con Nuestro nombre. Hoy la Santa Iglesia Católica realiza un gran paso, el primer paso para la unión, para retomar aquel impulso que tuviera el 24 de marzo del año 2006 cuando fuera electo nuestro amado predecesor León XIV. Muchos se separaron desde aquel momento, más hoy la Iglesia de la cual ellos se distanciaron les tiende la mano. Nos, Alejandro le tendemos la mano a todo aquel que quiera regresar a la Paz y la Comunión de los Santos

sábado, 2 de abril de 2011

Carta del Papa Alejandro IX sobre el Catecismo

Carta del Sumo Pontífice Alejandro IX 
A LA SUPREMA Y SAGRADA CONGREGACIÓN DEL SANTO OFICIO 
En virtud de promulgación del Catecismo

Tenemos ante nuestros ojos la primer versión impresa del Catecismo de la Iglesia Católica preparado por Vuestras Eminencias. ¡Que gran alegría es la que sentimos en Nuestro Corazón! Hemos revisado cada una de las preguntas y respuestas sin encontrar en ellas nada más que la pura y verdadera Doctrina de la Iglesia Católica Romana, la Fe que es mantenida por todos Nosotros, que congregados por el Espíritu Santo, adoramos a Cristo en su Cuerpo Místico. Este catecismo, amados en el Señor, es una obra cumbre de piedad, de devoción y de celo por la Fe. La Sencilla y fácil exposición de cada cuestión en menos de cien páginas, así también como la referencia bíblica inmediata a cada uno de los puntos aquí contenidos no puede sino demostrar el gran trabajo que, por la Gracia de Dios ustedes han concluido. Nos, no podemos sino sentirnos complacidos de que este Catecismo sea presentado ante los fieles, precisamente en el próximo día 24 de Marzo, en el cual celebramos el Quinto Aniversario de la Restauración del Pontificado. Bien sabido es que, desde que nos fuimos elevados a la Silla de Pedro hemos insistido en la necesidad de una guía de fe que viniera a servir para toda la Iglesia. Una guía simple, práctica, cómoda y portátil que pudiera ser estudiada y aprendida por todos los fieles. En virtud de ello, encargamos en su momento a la Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio la redacción de este catecismo. Nos complace además notar que nuestros “comentarios” han sido introducidos y destacados. Nada de lo que aquí se encuentra puede ser tachado de erróneo y sirve y servirá como guía de Fe para toda la Iglesia. Todo el texto que aquí presentaron ustedes deberá ser tenido por la Iglesia Católica como Válido, Perfecto, Infalible y Verdadero, puesto que se encuentra nada más ni nada menos que el compendio de Nuestra Fe. Nuevamente, pues, expreso mi felicidad y les entrego mi bendición Apostólica.

ALEJANDRO IX PP Villa María, a los 24 días de Marzo, año 2011. Fiesta de la Restauración del Pontificado. III de Nuestro Pontificado.

Catecismo de la Iglesia


El Santo Oficio concluyó hace muy pocos días una tarea que desde hace ya un tiempo largo estaba en preparación: el Catecismo. Se trata de una nueva edición que salió a la luz el día 24 de marzo, justo para el Aniversario de la Restauración del Pontificado y como parte de los festejos del Año Santo que proclamó Su Santidad Alejandro IX por este tan especial aniversario de la Restauración de la Sede de Pedro. El Encargado de preparar el texto fue el recientemente creado Cardenal William Alexander, nombrado por Su Santidad como nuevo Prefecto del Santo Oficio. El catecismo tiene 77 páginas y 179 preguntas sobre la Fe que son explicadas simplemente. Cada respuesta es acompañada de una lista de pasajes de la Biblia para ser corroborados.

Facebook


Hace unos pocos días el Papa Alejandro IX abrió una cuenta personal en Facebook a pedido de algunos fieles y amigos. Su Santidad era renuente a ello, empero al final aceptó. Sin embargo las cosas no parecen haber sido para bien. Desde que el Papa abrió su cuenta, la cantidad de insultos que recibimos diariamente aumentó al punto de que se llegaron a amenazas, insultos y agravios graves. Hay quien incluso nos amenazó con denunciarnos y lo hizo... claro que a las autoridades de la Iglesia Conciliar.

Esto no deja de sorprendernos y la verdad de dolernos. No es nuestra intención polemizar, solamente habiamos querido abrir un nuevo canal de comunicación, pero lamentablemente solamente abrimos otro lugar para que nos insulten y nos amenacen.


Al Igual que Su Santidad Alejandro IX, en Estados Unidos el Señor David Bawden, proclamado "Papa Miguel I" tiene un perfil en Facebook. Lo que no comprendemos es porque la saña, porque el agravio, porque los deseos de lastimar, de perseguir...


Solamente la Verdad es atacada.

jueves, 24 de marzo de 2011

Fiesta de la Restauración de la Cátedra de San Pedro

La Santa Iglesia Católica Apostólica Romana
Se complace en anunciarles que en el día de hoy
Su Santidad Alejandro IX


Siervo de los Siervos de Dios celebró la Santa Misa Pontifical
En la Catedral Mayor de la Santa Sede en el Exilio,
Villa María




Y luego de la misma se cantó el Te Deum
En Acción de Gracias por la Restauración del Pontificado
El XXIV de Marzo del año MMVI
Que se instituyó
Fiesta de la Restauración de la Cátedra de Pedro.

jueves, 17 de marzo de 2011

Carta Apostólica Magno Gaudio: Proclamación del Año Santo

Carta Apostólica
MAGNO GAUDIO


De Su Santidad Alejandro IX
A todos los fieles anunciando el Año Santo por el V aniversario
de la Restauración de la Sede de Pedro




Con gran alegría Nos, Alejandro IX nos dirijimos a todos vosostros, fieles de la Iglesia de Dios que recibieron del Señor la gracia de pertener a la Iglesia Verdadera y así, entrar en el camino de la salvación. Como bien sabéis, se acerca el día veinticuatro de marzo y en ese día, la Iglesia celebra la restauración del Pontificado luego de la gran sedevacancia que se extendió desde la muerte de nuestro predecesor San Pío XII.

En virtud de que este es el quinto año desde la restauración de la Silla Apostólica, Nos, Alejandro IX hemos decidido, luego de oír el sentir de los obispos y cardenales reunidos en el Sínodo de Mar del Plata proclamar el AÑO SANTO. El mismo se extenderá entre el 24 de marzo del año 2011 presente hasta el próximo 24 de marzo del 2012. Ordenamos y establecemos que el día 24 de marzo se celebre la Santa Misa en Honor a la Sede Apostólica en el Exilio y del Santo Padre Felizmente reinante, para que Nuestro Señor mantenga fuertes y firmes en la fe, a todos los miembros de la Iglesia, la Docente y la Diciente, a los Clérigos y a los Laicos.

Carísimos hermanos, hoy más que nunca es menester permanecer unidos a la Iglesia, al magisterio, a la doctrina que emana de la Santa Sede. Hoy más que nunca debemos rendir nuestro orgullo ante el poder de Dios que se manifiesta en la Santa Misa y en el Dogma de la Fe el cual no puede ser alterado por nadie, porque proviene de Cristo Mismo.

Convido entonces a todos los católicos a que se sumen en este año a las plegarias para el sostenimiento de la Iglesia y del Sumo Pontífice.




Con mi bendición apostólica
Alejandro IX PP
Dado en Villa María,
A los 16 días del mes de Marzo del año MMXI de la Gracia,

Tercero de Nuestro Pontificado.